En su tono profesoral y sosegado, pero más irónico que nunca, Ángel Gabilondo dedicó sus 15’ para dar una verdadera ensalada de zascas a Cristina Cifuentes en el debate sobre la Política General de Madrid (lo que sería el debate sobre el Estado de la Comunidad). Para empezar, riéndose de las palabras con las que la presidenta se había dirigido a él –“me ha defraudado usted, señor Gabilondo”-, dándole la vuelta y diciéndole, “Yo lamento haberle defraudado, pero usted a mí no me ha defraudado en absoluto…”, lo que provocó las primeras risas y algarabías entre los suyos.

"... Nos ha mandado con recados a todos..."

Y a partir de ahí, como se puede ver en el vídeo, en el mismo tono, dedicó una ironía al paternalismo con el que Cifuentes trata a los demás, grupos políticos incluidos: “Nos ha dicho a todos los partidos políticos como somos, de dónde venimos, a dónde vamos, cuál es nuestro futuro… Nos ha mandado a todos con recados… Yo tengo que ir esta tarde, por lo que me ha dicho usted, al Partido Socialista y contarles todas estas cosas que tienen que hacer porque me lo ha dicho la señora Cifuentes, que está pensando en España, y no como nosotros que estamos pensando mediocramente en lo que pasa en Madrid…”.

Le ha acusado en su grandilocuencia de refutar cosas que nadie había dicho. “Incluso me ha rebatido sobre la brecha salarial, cosa que es muy importante, pero yo no he dicho nada y usted me lo ha rebatido porque lo tenía escrito… Me parece estupendo”.

Mas risas y aplausos mientras le pedía que se apiadara de todos ellos y, con humor, le recordaba que en un debate de este tipo se tenga por parte de los políticos una cierta compostura. “No estar aquí cuatro horas, repitiendo cosas… Aunque reglamentariamente está en su derecho, hay que tener en cuenta también la consideración a los demás. Usted lleva aquí cuatro horas y pico hablando… Algunas cosas nos suenan ya, a las cuatro horas”, ha ironizado Gabilondo, antes de rematar: “Pero le digo una cosa, si yo hiciera una oposición irresponsable, le diría que no hay mejor regalo para la oposición que esté usted aquí muchas horas, porque cuantas más horas esté usted aquí, más se ve cómo es, cómo piensa, cómo es su relación con los demás, cuál es su actitud y su postura hacia este parlamento….”.

Una presidenta superficial y vendeplanes

Y en ese mismo tono la ha acusado de superficialidad y vendeplanes: “La diferencia entre un plan y un proyecto (…) es que un proyecto necesita objetivos, indicadores, evaluación presupuesto, que lo convierten en un compromiso y le digo que usted tiene pocos proyectos, incluso que no tiene un proyecto para Madrid. Eso sí, planes…, no hay semanas que no nos presente un plan”.

Gabilondo ha acusado a Cifuentes de falta de diálogo -iremos a las mesas a las que nos han convocado para ver cómo han dialogado consigo mismos, y para escuchar a que conclusiones han llegado con ustedes”, le ha dicho, antes de quejarse de que la presidenta hace un listado de con quiénes han hablado (…por ejemplo…) con los bomberos, me parece muy bien… pero con los socialistas no”.

De vuelta a la ironía, Gabilondo se ha reído de Cifuentes y sus ‘lecciones de filosofía’: “Nos ha dado unas lecciones sobre Montesquieu -ha dicho a la presidenta-. Yo no quiero dar lecciones a nadie, pero sí que quizás conviene que se repase las suyas…”.

Manejo de cifras según conveniencia

Igualmente ha bromeado sobre su manejo de cifras. Por ejemplo, de las de tasas de empleo –“Ha presumido de que en Madrid se había reducido el paro en 1.4% en el último año. Pues aceptado el reto, vamos de excursión: En Baleares o Castilla La Mancha, se ha reducido más de tres puntos.  Y Baleares lidera la creación de empleo, 5,6%, Madrid el 3%. Incluso la comunidad Valenciana, esa donde están estos tan malos, el empleo crece 3,7%”-, o sobre la creación de empleo de tiempo indefinido –“decir que en Madrid hay más empleo fijo…, pues no verá ninguna relación, pero yo le hablo como funcionario ¿entre ese dato (que da usted) y eso que le estoy sugiriendo (que en Madrid hay muchos empleados del Estado…) no habrá correlación?”.

O también sobre las tasas universitarias, de las que le ha dicho a Cifuentes, está muy bien que las haya bajado un 15%, pero “es que antes habían subido un 60% e igual usted conoce a quien lo hizo”.

Irónicamente, cerró su discurso Gabilondo volviendo al paternalismo de Cifuentes: “Gracias, señora presidenta, tendré muy en cuenta si tengo que cambiar de vida gracias a sus palabras, si tengo que hacer de otra manera las cosas.., pero eso que usted llama reencontrar ideas que se reiteran, antes se llamaba convicción y coherencia”.