La Fiscalía de la Audiencia Nacional ha rechazado investigar por un delito de terrorismo a Manuel Murillo, el francotirador que manifestó en un chat privado su deseo de matar al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.

El ministerio público no reclamará al juzgado de instrucción de Terrassa que investiga a Manuel Murillo que remita la causa a la Audiencia Nacional porque descarta que los hechos por los que fue detenido este hombre, de 63 años, encajen en alguno de los supuestos que detalla el artículo 573 del Código Penal, según adelanta El Confidencial.

La norma establece que la motivación de un atentado contra la integridad física debe ser el intento de subvertir el orden constitucional o suprimir o desestabilizar gravemente el funcionamiento de las instituciones políticas u obligar a los poderes públicos a realizar un acto o a abstenerse. Asimismo, alterar gravemente la paz pública o provocar un estado de terror en la población o en una parte de ella, según han explicado fuentes jurídicas al citado diario.

Una madre con demencia y una hermana esquizofrénica

Manuel Murillo fue detenido por los Mossos el pasado 21 de septiembre después de que una coordinadora de Vox en Barcelona, que participaba en el mismo chat privado que el agente de seguridad, denunciara sus intenciones de "sacrificarse por España" y terminar con el "rojo de mierda", en referencia al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, tras su decisión de exhumar los restos de Francisco Franco del Valle de los Caídos. El francotirador se encuentra en prisión provisional por decisión del Juzgado Número 3 de Terrassa, que ha rechazado en dos ocasiones concederle la libertad. Él alegó que tiene una madre que padece demencia y una hermana con esquizofrenia, que le necesitan.

Los Mossos encontraron en su domicilio un arsenal con 16 armas de fuego, entre ellos rifles de asalto y de alta precisión, y en su domicilio dos pistolas.