“La única reforma estatutaria que merecería la pena hacer en el partido –ha dicho González-…hagan las que quieran, ningún problema…, pero la única que merecería la pena hacer  de una vez para siempre, y la reclamo desde hace años, es…. Artículo no sé, artículo 27 de los Estatutos, queda prohibido hablar de los problemas internos  del partido en las agrupaciones salvo una sesión al año, el resto obligatorio hablar de los problemas de la gente… “

En este mismo  sentido pidió a quien acaba de señalar como su favorito para ser el siguiente Secretario General compromiso con ese cambio:  “Lo que quiero, Alfredo, es un partido que se preocupe de los problemas de la gente y le dé respuestas…”. Especialmente, dijo González  “en los momentos de derrota electoral …, y yo soy parte de la derrota, porque he hecho más campaña que durante todos los años de Presidencia, consciente además, consciente…, por tanto yo me solidarizo de verdad con la derrota…”.

Pero lejos de estar todo el tiempo lamiéndose las heridas, el expresidente del Gobierno entre 1982 y 1996 se reafirmó que “ lo que quiero es que el partido vuelva a hablar de los problema  reales de la sociedad en España y en Europa; que se olvide de cómo se reparte el pastelito del corralito residual para no renunciar a ser la alternativa de poder que este país necesita, como la necesita Europa”.