Teresa Romero, en una imagen de su perfil de Facebook



El estado de Teresa Romero sigue siendo estable y no ha experimentado ningún retroceso. Esto es en resumen lo que afirman los sanitarios que la atienden, quienes destacan, además, la actitud colaboradora de la enfermera que les insta a estar “tranquilos” y a tener precaución. En el Carlos III empieza a sentirse algo de alivio, que se combina con el “enfado” de los profesionales por lo ocurrido.

Teresa les anima
"Venga, tranquilos, haced las cosas bien, no pasa nada", les dice Teresa Romero a los profesionales sanitarios que la atienen, algunos de ellos compañeros con los que ha trabajado anteriormente.

Tiene afectado el pulmón
"Es compañera. Lleva 17 años trabajando en esta profesión", afirma uno de los sanitarios en declaraciones a El Mundo. Uno de los enfermeros que estuvo con ella el sábado por la tarde asegura que “la hemos visto mucho mejor", aunque hay que ser prudentes porque “tiene afectado el pulmón y esto afecta a la oxigenación de las células. Hasta que el PCR no dé negativo en el virus del ébola, la paciente sigue contaminada”. No obstante, "la mejoría ha sido muy importante dentro de la gravedad”.

"La gente está enfadada"
El personal del Carlos III empieza a sentir algún alivio, pero la mayoría de los profesionales del centro prefirió mantener un prudente silencio. Una representante sindical explica que “no sólo es por miedo o por respeto a Teresa, es que la gente está enfadada".