Albert Rivera tuvo un durísimo enfrentamiento con Pablo Iglesias el día de apertura de esta legislatura. Un cruce de durísimas acusaciones, ante los micrófonos de la COPE, que supuso la escenificación del fin de una relación que las semanas previas y durante la campaña del 20-D parecía más que amigable. Una colaboración por la imagen de ‘nueva política’ frente a la ‘vieja política’ que a los dos convenía… Viejos tiempos.



"Iglesias no cumple con sus pactos"
Los debates electorales ya quebraron esa ‘relación’, y los resultados y sus consecuencias, el ‘juego’ de alianzas, parecen haberla roto definitivamente. Este martes Rivera acudía a una entrevista en RNE. Y el foco de sus ataques ha estado claro, a partir de la petición de Podemos de tener cuatro grupos en el Parlamento: “Lo que no se ha conseguido en las urnas, no se puede conseguir en los despachos -ha dicho-. No se puede intentar hacer fraude, ni jugar con la bolita, y en este caso por una promesa nuevamente incumplida de Pablo Iglesias a sus socios”.

De esta forma, Rivera ponía la carga del incumplimiento de la ‘promesa electoral’ de los ‘socios’ gallegos, catalanes y valencianos de Podemos, sobre el propio Iglesias. Idea que ha rematado con este argumento: “Quien ha estafado, quien ha engañado, quien no ha cumplido, no es el reglamento de la Cámara, el PSOE o el PP. Quien no cumple con sus pactos, quien ha prometido algo que no se puede hacer, para variar, es Pablo Iglesias”.