Esta semana, Raúl del Pozo le ha amargado a Mariano Rajoy el segundo aniversario de su victoria electoral transmitiéndole que Luis Bárcenas está esperando a las próximas elecciones para soltar la artillería. Quizá por la trascendencia de aquel anuncio, el articulista de la contraportada de El Mundo se ha esperado a este viernes para hacer balance de los dos años de Rajoy, y lo ha hecho en clave de Aznar, analizando la tortuosa relación entre expresidente y sucesor.

Del Pozo compara a ambos líderes basándose en las palabras del sector cercano a Aznar, que asegura que el expresidente "sería un chulo del barrio de Salamanca, pero era fiable", mientras que Rajoy "genera adhesiones sólo por miedo".

Dos institutrices
Según el periodista, Rajoy mantiene unido al PP con el Gobierno "con dos institutrices de grillete [Sáenz de Santamaría y Cospedal] y ni siquiera le inquieta ya la fracción aznarita". Sin embargo, asegura que el ala dura del PP cree que "a Aznar no se le pasa por la cabeza montar un partido como a Suárez, que será fiel hasta el final".

Poca elegancia y mucho desdén
Tampoco cree Del Pozo que "Zaplana, Acebes, Cayetana, Lucas, Trillo, Piqué, Sanz, Herrera, Valcárcel, Michavila y otros organicen conjura alguna, pero algunos de ellos suelen comentar que Mariano odia el conflicto pereza". Pero sí hay algo que tienen claro, "en el caso de la relación con Aznar le ha faltado elegancia y le ha sobrado desdén".

Crecer manzanas
Un malestar que cuesta vislumbrar porque  "el círculo de poder de Génova excita la vocación de sello de su líder y si siguen mandando inventarán para él cualidades sobrenaturales. Dirán, como todos los áulicos, que con su mirada hace crecer manzanas".

"La gente va dejando de seguirle"
"Hace dos años, el PP arrasaba, ahora se ha dejado en la lona un tercio de aquella mayoría que asombró a Europa", señala Del Pozo, remachando con contundencia: "El partido sigue a Mariano, pero la gente va dejando de seguirle".