El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, junto al presidente de la Generalitat valenciana, Alberto Fabra / EFE-Archivo



La equiparación de nacionalismo catalán y nazismo está siendo tomada muy en serio por la Generalitat de Artur Mas y el Consell Audiovisual de Catalunya (CAC) investiga mensajes en esa línea lanzados desde Intereconomía o 13TV, así como por referentes de la derecha mediática como Federico Jiménez Losantos o Hermann Tertsch.

"Un disparate y espero que quede en nada"
Para el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, eso supone ir demasiado lejos respecto a la libertad de expresion. En declaraciones desde Vilnius (Lituania) recogidas por Europa Prees se ha mostrado muy contundente frente a la Generalitat: "Si pretenden multar a alguien por tener una determinada posición y, más en este caso coincide con la de la inmensa mayoría, no puedo decir otra cosa que es un disparate y que espero que todo eso se quede en nada", ha explicado el presidente.

Firme en defensa de la "libertad de expresión"
El líder del PP no ha tenido así inconveniente en hablar de "inmensa mayoría" al referirse a la televisión episcopal, 13TV, o a la Intereconomía de Ariza, con un ideario público nacional-católico y "en este caso" hostigador habitual del nacinoalismo catalán. "España es un país democrático y libre por tanto la libertad de expresión es un derecho reconocido en nuestro texto constitucional, es uno de los derechos básicos de cualquier sistema democrático", ha insistido Rajoy.

Apenas da el pésame a los trabajadores de Canal 9
La determinación del presidente para dar la cara por las televisiones ultracatólicas contrasta con el paso atrás que ha dado respecto al ensañamiento de su partido con las televisiones públicas. A la hora de referirse a los trabajadores de la Radiotelevisión Valenciana (RTVV) que han perdido su trabajo se ha limitado a decir que la decisión de la Generalitat ha sido "muy difícil" y que entiende las preocupaciones: Ha aseverado que "no es un tema menor" perder el puesto de trabajo ya que dificulta su vida y genera dudas e inquietudes" pero que "desgraciadamente en España en los últimos años se ha visto caer muchas empresas, algunas también de medios de comunicación".

El lío de lo público y lo privado
Desde luego que una cosa son las televisiones públicas y otra las privadas. Pero a veces hay que tener mucho ojo para distinguirlas porque la financiación sale del bolsillo de todos y la factoría es de empresas particulares que no tienen inconveniente en aceptar cláusulas de 'supervisión' ideológica.