El Gobierno aplazará el debate en el Congreso de la reforma del aborto hasta después de los comicios europeos del próximo 25 de mayo para que un asunto como éste que está resultando tan espinoso no lastre su resultado electoral. Con esta estrategia, Mariano Rajoy se garantiza el camino despejado para seguir defendiendo su discurso de la recuperación.

El proyecto no se ha enviado aún al Consejo de Estado
El anteproyecto de Gallardón aún no se ha enviado al Consejo de Estado, y el Gobierno ha esperado todo un mes para empezar a remitirla a otros órganos consultivos preceptivos, como el Consejo General del Poder Judicial, para que hagan sus alegaciones. Fuentes del Gobierno, citadas por El Mundo, han señalado que el anteproyecto no se remitirá al Consejo de Estado hasta que no se tengan todos los informes y opiniones de los demás órganos consultivos.

Sáenz de Santamaría habla de búsqueda de "entendimiento"
Este viernes, en la rueda de prensa tras el Consejo de Ministros, la números dos del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, confirmó que en estos días se está empezando a remitir el anteproyecto a los distintos órganos e instituciones que tienen que emitir informes. Con ellos determinaremos los puntos que puedan ser objeto de mejora para lograr un compromiso de todos y, en especial, del presidente del Gobierno, hacia el entendimiento”. Sáenz de Santamaría se resistió otra vez a mojarse sobre la reforma del aborto, a pesar de que los medios le han preguntado en reiteradas ocasiones por su postura.

Rajoy ahora quiere "dialogar con todos"
En el Pleno del Congreso de los Diputados, el pasado miércoles, el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, se refirió también a una supuesta búsqueda de entendimiento, después de varios meses sin manifestarse sobre los puntos más polémicos de la reforma que impulsa Gallardón, en fin de cuentas con su beneplácito, ¿qué duda cabe?

Con aires de flexibilidad, Rajoy manifestó disposición a “dialogar con todos”, después de que destacados dirigentes de su partido, que se han desmarcado de la retrógrada reforma, llevan tiempo reclamándole que busque consenso.

Un proyecto elaborado a espaldas de todos
Rajoy pidió “delicadeza y sensibilidad” para tratar una reforma que está siendo controvertida no sólo dentro de los márgenes de España sino también en el exterior, donde ha sido cuestionada por influyentes medios de comunicación y por otros gobiernos, como el de Francia.

En su intervención ayer Sáenz de Santamaría aseguró que se analizarán “las distintas opiniones y sugerencias para llegar al máximo consenso”. Pero lo cierto es que el anteproyecto ha sido elaborado a espaldas de ese consenso, con secretismo y sin contar con los diferentes sectores de la sociedad y de la oposición política.

Gallardón ha advertido de que el espíritu de su reforma se mantendrá
Pero ni Sáenz de Santamaría ni Rajoy dan pistas de qué puntos de la polémica reforma se podrían corregir. El ministro de Justicia, Alberto Ruiz-Gallardón, ha advertido que el espíritu de la ley no se modificará y habrá que creerle, puesto que hasta el momento Rajoy no le ha desautorizado en ninguno de los aspectos del proyecto.

Tras la cita de las europeas
Habrá que esperar a que pasen las elecciones europeas para saber el alcance de la reforma. Pero conociendo las maneras del presidente del Gobierno, puestas de manifiesto en las elecciones generales cuando escondió sus verdaderos planes, que ejecutó a posteriori, lo más lógico sería temerse lo peor.