Los gritos de "sí se puede" dentro y fuera del salón de plenos del Ayuntamiento de Madrid eran la primera y contundente señal del cambio que desde hoy protagoniza la ya alcaldesa Manuela Carmena. Escucharla después, ha sido la confirmación: La candidata de Ahora Madrid no ha dado un discurso al uso durante su investidura, porque su forma de hacer política es sencillamente diferente. Desde el comienzo de su intervención, que ha iniciado dando las gracias a los ciudadanos de Madrid y pidiéndoles "que nos llamen por nuestro nombre de pila, que nos tuteen, porque somos sus servidores".

Declaración de intenciones que también se ha hecho patente en la convocatoria de la primera reunión del Gobierno municipal, que ha tenido lugar inmediatamente después del acto y en la que la nueva alcaldesa ha anunciado que pretende dedicar sus primeras medidas en favor de quienes más lo necesitan.

El pacto que lo ha hecho posible
Carmena acumulaba la práctica totalidad de la atención de los medios, pendientes de no perderse ni uno solo de los gestos protagonizados por la nueva alcaldesa.., aunque tampoco pasaban desapercibidos varios de sus compañeros de asamblea.

La ya alcaldesa ha sido la más madrugadora. Desde primera hora, antes incluso de que llegaran los periodistas, se encontraba en el salón de plenos. En él ha ido recibiendo, como si ya fuera la anfitriona, primero a Esperanza Aguirre, a la que ha dedicado dos cordiales besos; a Antonio Miguel Carmona, con quien ha vuelto a demostrar la buena sintonía de "algo más que un matrimonio", y a Begoña Villacís, cabeza de lista de Ciudadanos, a quien ha recordado varias veces que quiere que se sume a 'su plan para Madrid'.

La exjueza ha escuchado con atención los discursos de los cuatro grupos parlamentarios con presencia en el Ayuntamiento madrileño. Lo ha hecho cuando su socio de investidura ha asegurado que los socialistas son la garantía del cambio tranquilo, pero también cuando Esperanza Aguirre le ha pedido que no olvide que el PP ha sido la fuerza más votada y también cuando ha señalado que teme las contradicciones de la nueva alcaldesa, teniendo en cuenta que, según ella, "Ahora Madrid se declara contraria a la Constitución".

La nueva alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, y el socialista Antonio Miguel Carmona. Foto: PSOE



Esperanza Aguirre culpa al líder del PSM de que Carmena sea alcaldesa
Ha sido Antonio Miguel Carmona quien se ha llevado, sin embargo, las mejores 'perlas' de Esperanza Aguirre, que le ha reñido dos veces en privado.., y una tercera en público: "Y le reñiría una tercera vez a través de usted" ha dicho la presidenta del PP madrileño a ELPLURAL.COM, porque "no ha querido ser alcalde a pesar de que estaba dispuesta a asumir el programa electoral del PSM".

Aguirre ha recordado también a los socialistas "lo que les ocurre cuando apoyan cambios radicales, como el tripartito de Cataluña", y que "los resultados del 24M evidencian un giro a la izquierda, pero a la izquierda moderada." Y todo "sin querer recordárselo", ha dicho la candidata del PP, porque según ella "hoy no es día de disquisiciones sino de alegrarse". Declaraciones que han provocado risas y abucheos en el hemiciclo y en la tribuna, desde donde alguien menos amable, se ha encargado en un momento dado de gritar "¡Púnica!", la presunta trama corrupta del PP madrileño. Aunque eso tampoco ha alterado el impertérrito rostro de Aguirre que, al menos en las formas, se ha esforzado al máximo por no parecer derrotada y a medias por aparentar que respeta el resultado de las urnas. Lo que no ha intentado en ningún momento es disimular que no le gusta en absoluto lo que estaba sucediendo delante de ella.

A pesar de sus "advertencias" y "recordatorios", Aguirre ha ofrecido el apoyo del PP a Ahora Madrid "en aquellas iniciativas que puedan mejorar la vida de los madrileños".

Fiesta en la sala y en la calles
Todas estas intervenciones las escuchaban, entre otros, Pablo Iglesias, Iñigo Errejón y Juan Carlos Monedero, presentes en la tribuna de invitados, desde donde han aplaudido y gritado, con parte del público, sonoramente el "sí se puede, sí se puede" cuando se confirmaba que Manuela Carmena se convertía en la nueva alcaldesa de Madrid.

"Ya era hora de tener una alcaldesa a la altura de los ciudadanos" ha dicho el líder de Podemos a su llegada, cuando también ha asegurado que este sábado es "un día de orgullo, esperanza y dignidad". "Hoy Esperanza Aguirre, Ana Botella y Rita Barberá forman parte del pasado, y hoy se habla de futuro en Madrid y en España y nosotros vamos a trabajar para construir ese futuro de esperanza", ha dicho un Pablo Iglesias vitoreado a su llegada y a su salida por los cientos de personas que se habían reunido a las puertas del Ayuntamiento para celebrar el cambio de ciclo.

Cientos de personas se concentraron en el exterior durante la investidura de Manuela Carmena. Foto: Bárbara Segués



La cara B
Pero la fiesta no era hoy para todos. Algo que se ha notado especialmente, a pesar de su mucha experiencia en el teatro político, en los rostros de los ex alcaldes madrileños del PP, también presentes en la tribuna de invitados. Álvarez del Manzano, Alberto Ruiz Gallardón y Ana Botella han tenido que perseguir a Manuela hasta el patio del Ayuntamiento para felicitar a la nueva alcaldesa. Algo que Esperanza Aguirre ha hecho en el salón, inmediatamente después de terminar el acto, mientras observaba con cierta incredulidad una tribuna donde imperaban los aplausos y los vítores. Detrás de ella lo hacía Carmona, al que por despiste, Carmena ha estado cerca de no saludar tras la investidura.

Omnia sunt Communia (todo es común) y otras formas de asumir el cargo
La investidura de Manuela Carmena deja formulas tradicionales de aceptar el cargo, con la fórmula del "juro" que han utilizado los miembros del PP y el "prometo" de la mayor parte del resto de la cámara. Pero esta vez también hemos escuchado fórmulas más 'exóticas': como el "prometo por exigencia legal", de algunos, y la más original, la fórmula en latín de Guillermo Zapata, de Ahora Madrid, que ha añadido un "omnia sunt Communia" (todo es común, o todo es de todos) al prometer su cargo. Tal ha sido la extrañeza de los presentes, que ha tenido que repetirlo y añadir un coloquial "vamos, que prometo".

Aunque es posible que la espontaneidad de la nueva alcaldesa de Madrid sea la ganadora de las nuevas fórmulas, porque a la pregunta de si acepta el cargo, Manuela Carmena, con una amplia sonrisa en la cara, ha respondido "lo acepto.., con muchísimo gusto".