El presidente de la Comunidad de Madrid, Ignacio González. EFE/Archivo



La consejería de Sanidad ha planteado en la negociación que mantiene con los los trabajadores del sector sanitario rebajar el número de centros que se privatizarían: se llevaría a cabo solo en un hospital y en siete u ocho centros de salud, pero los representantes de la Sanidad rechazan la oferta porque siempre “supondría abrir la puerta a la privatización”.

Una oferta no formal
El País
cita al portavoz de los jefes de servicio de los hospitales públicos de la región en el comité coordinador que negocia con Sanidad, Jesús Frías, quien ha confirmado el rechazo del sector a la propuesta de la consejería. “Es evidente que uno es mejor que seis, pero supondría abrir la puerta a la privatización. Además, la oferta no es formal”, ha dicho este portavoz.

Una reunión, el miércoles pasado
“Dudamos de que el ofrecimiento vaya en serio. Si la justificación que dieron para privatizar era el ahorro, es evidente que un hospital es una miseria. Si nos creemos la oferta, quiere decir que buscan una salida política al conflicto, no económica”, insiste Frías. Médicos y Administración trataron esta cuestión en una reunión celebrada el miércoles pasado, después de que un alto cargo llamase unos días antes al móvil de un jefe de servicio para lanzar el primer globo sonda.

A González la propuesta no le consta
Pero el presidente madrileño, Ignacio González, al ser preguntado ayer, dijo que no le constaba este ofrecimiento. Por su parte, la Consejería de Sanidad se negó a comentarla “mientras continúen las negociaciones”.

González , que ha venido desacreditando a los médicos y al personal sanitario, añadió que es “muy importante” contar con los profesionales a la hora de llevar adelante su plan, que, por cierto, no consultó con las organizaciones ni colegios profesionales que representan a los médicos y que han manifestado su oposición.

Dos mesas de negociación
La Consejería de Sanidad mantiene dos mesas de negociación abiertas, una con los sindicatos y otra con un comité profesional que se creó para representar a los jefes de servicio, a los directores de centros de salud, los coordinadores de planes estratégicos, el Colegio de Médicos y la Asociación de Facultativos Especialistas de Madrid (Afem), que fue la que convocó la huelga de cinco semanas que paralizó la sanidad madrileña. Fuentes cercanas a las negociaciones han confirmado a El País que no hay avance porque la consejería se niega a renunciar a la privatización.

Los trabajadores acusan al Gobierno de infrautilizar los recursos
Los jefes de servicio de los hospitales madrileños acusaron este viernes al Gobierno de González de infrautilizar los recursos públicos al suspender toda la actividad de tarde, cerrar camas y unidades especializadas y permitir una “desviación sistemática de pacientes hacia hospitales privados”.

En un comunicado, los profesionales de la sanidad denunciaron que “la privatización no es más barata ni más eficiente, incluso todo lo contrario, y que constituye un serio problema para el futuro del sistema público de salud en Madrid”, y añadieron que el traslado de actividad a la privada “representa ya un verdadero expolio de la sanidad pública, que es propiedad de todos los madrileños”.