El PP está a punto de pedir al juez Enrique López que dé un paso atrás y renuncie a formar parte de los tribunales de la Audiencia Nacional que deben ver el caso Gürtel y su pieza separada, el llamado caso 'caja B del PP', o 'papeles Bárcenas'. Tribunales en los que el magistrado forma parte por haber sido 'agraciado' en el sorteo que se produjo entre los cinco magistrados que forma la Sección Segunda del alto tribunal, la que lleva los casos.

Problemas éticos y estéticos
Como hemos informado en ELPLURAL.COM, esta presencia del controvertido López ha sido recusada por prácticamente todas las acusaciones, que en sus escritos subrayan la especial relación histórica entre el juez y el PP y alguno de sus dirigentes y que, consideran, le invalida para dictaminar sobre los casos por razones éticas y estéticas.



En estos momentos en la Audiencia Nacional hay abiertos dos expedientes por estas recusaciones. Uno que afecta a la presidencia de la Sección Segunda, donde como decimos corresponden los casos, y que ejerce la magistrada Concepción Espejel, y otro éste, que preocupa más en Génova, y se centra en Enrique López. En el caso de este magistrado, además, el partido de la derecha y el juez han tenido la 'mala suerte' de que el magistrado instructor del expediente es Javier Martínez Lázaro, uno de los últimos 'mohicanos', en forma de juez progresista, que quedan en esos niveles de la magistratura.

El dinero del PP y el juez
Así la situación, fuentes que conocen de primera mano el caso nos han asegurado que en los sectores del PP que tienen que decidir, están debatiendo profundamente la posibilidad de pedir a López que dé ese paso a un lado y se adelante a renunciar antes de que el informe de Martínez Lázaro pueda ponerle en un aprieto a él.., y a quienes le apoyan.

Alimenta este temor el hecho incontestable de que López, como él mismo ha aportado al juez instructor de la recusación, participó activamente en los cursos FAES, y percibió durante años dinero por ello, en algunos años incluso más de dos mil euros como se puede ver en el documento que él mismo ha aportado en su 'defensa', ya que considera que son sumas poco significativas, pero también pueden tener justo el valor contrario, ya que en total rondan los 10.000 euros.



Una cantidad de dinero que podría considerarse que se redondea con el que el magistrado percibe por sus colaboraciones con el diario La Razón, una sede paralela del 'PP', bajo la batuta de Marhuenda.

Argumentos a favor del paso a un lado
En la balanza a favor de esta medida básicamente sopesan en el PP un argumento: cara a la campaña general que se iniciará de facto casi inmediatamente tras las catalanas, los grupos de oposición podrán utilizar el terco mantenimiento de López en estos dos tribunales como prueba difícilmente rebatible de que, contra lo que dicen sus dirigentes, Génova no colabora con la Justicia, sino que hace todo lo posible para interferir con el desarrollo 'limpio' de los casos. Si el propio juez se retirara, podrían girar este argumento y convertirlo en prueba de su no injerencia.

Además, nos dicen, en Génova juegan con un argumento más, la salida de López no les resulta preocupante. Es verdad que éste ha demostrado una afinidad con los 'populares' a prueba de cualquier duda, pero tampoco si lo deja él hay corren el Gobierno y su partido el riesgo de que cualquiera de los dos casos cayera bajo el control de manos 'peligrosas'.

Concha a la que queremos tanto
Concepción Espejel decidió al tomar posesión de su cargo como responsable de la Sección que ella presidiría cualquier caso que creyera conveniente.., y sólo los que ella considerara conveniente. Y evidentemente ha considerado más que conveniente hacer así en los casos Gürtel y 'caja B del PP'. En esta Sala, formada por cinco togados, sólo hay un juez que se considera claramente progresista. Por lo tanto, la salida de López no dejaría en ningún caso las decisiones en manos 'peligrosas' para las filas de Rajoy...

Por otro lado, las causas está previsto que se vean a partir de la primavera de 2016. Es decir, una vez pasadas ya las campañas y con mucho tiempo antes de que vuelva a abrirse el ciclo electoral.

Decir no.., y la cuestión de imagen
Como puntos en contra a forzar esta medida, en el PP temen que 'retirar' a López podría convertirse en un reconocimiento indirecto de que la justicia es especialmente amable con ellos. Una cara de debilidad que en Génova no gusta dar... Y luego siempre quedará otra prueba, claro, convencer a Enrique López, a pesar de sus errores ortográficos, para que acepte 'suicidarse' y dejar los casos. Lo que equivaldría a reconocer que las apariencias le 'acusan'.