Los directivos de las 10 grandes empresas energéticas europeas, liderados por los españoles, han presentado en Bruselas, ante las autoridades comunitarias, lo que ya se conoce como "el manifiesto de los 10", un documento donde denuncian lo que consideran un descontrol absoluto del sector energético en Europa, donde cada gobierno nacional tiene su propia legislación en un sector o "mercado" interconectado, interdependiente y estratégico: las grandes eléctricas están en plena ofensiva contra las energías renovables, fuertemente subvencionadas por los Estados.

Riesgo de apagones
Los "jefes" de la francesa Suez, la española Iberdrola, la italiana ENEL-Endesa, la alemana EON, la española GasNatural, la holandesa GasTerra o la sueca Vattenfall se plantaron en Bruselas para exigir un marco legal estable y armonizado en los 27 países de la Unión Eropea, para criticar duramente las políticas actuales y para advertir que hay un riesgo real de grandes apagones en Europa, continente que depende del exterior en un 80% en cuanto a suministro energético se refiere. Han advertido que en caso de producirse inviernos muy fríos podría haber apagones porque no están resueltas cuestiones como el almacenamiento a gran escala o la interconexión de redes de alta tensión entre países.

Culpan a los gobiernos del 50% del precio del recibo
Las diez grandes empresas energéticas europeas afirman que el recibo de la luz o el gas es caro en Europa por los impuestos que meten los gobiernos en los recibos de la luz para financiar otras cuestiones, especialmente las energías renovables, a las que el sector culpa, por ejemplo en España, de ser las responsables del multimillonario déficit de tarifa, algo que desmiente el sector de renovables. En el "Manifiesto" reclaman que las nuevas instalaciones de renovables dejen de contar con subvenciones, porque "el aumento de los producción de renovables está expulsando del mercado otras tecnologías más baratas, en particular las turbinas de ciclo combinado de gas, y por tanto aumentando el precio final". Y añaden más: aseguran que por culpa del descontrol regulatorio ya se han cerrado centrales de ciclo combinado de gas que suman una producción de 50.000 megavatios, cifra equivalente -nada más y nada menos- que a 50 centrales nucleares medianas.

Los españoles los más combativos
España aún cuenta, por los pelos, con un potente sector energético nacional que han realizado importantes inversiones en los últimos años. La ´reforma´, por llamarle de alguna manera, del sector energético aprobada por el Gobierno del PP ha tenido la virtud de poner a todos en contra del Ministro de Industria, José Manuel Soria, quien además presumió de no haber contentado a nadie, ni a los "energéticos" tradicionales ni al sector de las renovables que le acusan de la muerte del sector y de haber llevado a muchos inversores a la ruina.

En realidad la "reforma Soria" no e una reforma energética, es una brutal subida de impuestos y retirada de subvenciones para intentar atajar la enorme deuda que el Estado tiene con las eléctricas. No es una reforma porque no se ha hecho un nuevo mapa de producción, almacenamiento y distribución energética que ponga orden den el sector. Ha sido meter el hacha y punto.

Ante este panorama los directivos han optado por no descalificar al Gobierno en público, más bien al contrario en sus discursos han alabado las "reformas" de Rajoy, pero han ido en tromba a los tribunales. Todas las medidas del ministro Soria están recurridas judicialmente en todos los juzgados posibles.