La vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría . EFE La vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría . EFE



La Razón da este jueves su versión particular del descalabro, ayer, de Soraya Sáenz de Santamaría en la Sesión del Control al Gobierno en el Congreso, cuando el PSOE le pidió que pidiera disculpas a los parados a los que acusó falsamente de defraudadores. La vicepresidenta no sólo no pidió perdón, sino que volvió a mentir al acusar al exministro de Trabajo socialista Valeriano Gómez de hacer una afirmación similar a la suya, manipulando sus palabras. El diario del sempiterno colaborador de Rajoy, Francisco Marhuenda, titula hoy que “las verdades de Sáenz de Santamaría desarman al PSOE”.

Bronca en el Congreso
“Al PSOE le molesta que le recuerden su pasado y reacciona mal”, afirma La Razón, al destacar que la vicepresidenta “recordó que el entonces ministro de Empleo, el socialista Valeriano Gómez, afirmó en 2011 que ‘el 25% de los parados defraudó al cobrar el paro’”.

Las palabras de Sáenz de Santamaría crearon en la Cámara “bronca”, como afirma La Razón, pero no porque la portavoz socialista, Soraya Rodríguez, se haya quedado “descompuesta” sin poder defenderse como describe el diario, sino porque los diputados del PSOE saltaron ante la manipulación de la vicepresidenta, con gritos de “mentira”. El propio Valeriano Gómez tuvo oportunidad después de desmentir a la política popular y de expresar su malestar por el “espectáculo, impropio de una vicepresidenta”, que, además, no se quedó para escuchar su réplica. Sáenz de Santamaría abandonó el hemiciclo tras su intervención y no se quedó para escuchar los reproches del socialista y de otros diputados del PSOE, así como del líder de Izquierda Unida, Cayo Lara, por sus “falsedades”.

La vicepresidenta manipuló las palabras del exministro
Sáenz de Santamaría manipuló las palabras dichas por Valeriano Gómez en 2011, quien lo que hizo realmente fue defender a los parados de los ataques del presidente de la patronal, Juan Rosell, que pidió poner coto a los que se apuntan al desempleo “porque sí”.

Lo que dijo Valeriano Gómez entonces fue que su ministerio prestaba “especial vigilancia al control del fraude en el cobro del desempleo. Y defendió que de los 235.000 perceptores del paro que se han investigado ese año “sólo” una cuarta parte de ellos se les ha retirado la prestación por cobrarla fraudulentamente. El entonces ministro destacó que “lo importante” es que más de dos millones de personas que han perdido su empleo, el 80%, tenía derecho a la cobertura. “Hay muchas menos personas que cometen fraude en el subsidio que aquellas que las perciben porque no tienen trabajo”.