La trama Púnica utilizó todas las armas a su alcance para tratar de la mejor manera posible a los políticos con los que hacía negocios. Y uno de ellos fue el expresidente de la Diputación de León, Marcos Martínez Barazón.

Según recoge la revista Interviu, el político del Partido Popular se reunió en Madrid con Alejandro de Pedro, uno de los cabecillas de la trama, para una cena en un conocido restaurante. Esa misma tarde, De Pedro habló con José Antonio Alonso, exalcalde de Cartagena por el PSOE y también imputado en la trama, que le sugirió que pusiese “un mensaje a ‘La Tetas’, que vaya con una amiga por si hace falta…”

Ayuda a cambio de contratos
La noche tuvo que ir bien, porque dos días después De Pedro explicaba por teléfono que “Marcos tiene que asumir la presidencia del partido o se va al pairo”. Además, el empresario de la Púnica prometió ayudar a Martínez Barazón a crecer políticamente y le aseguró que tenía contactos con Carlos Floriano (por entonces número tres del PP) y de su jefa María Dolores de Cospedal.

A cambio de este apoyo, el entonces presidente de la Diputación de León le prometió a De Pedro que iba a conceder a las empresas de la Púnica el contrato para modernizar la estación de esquí de San Isidro. “Lo sacaremos a concurso de tal forma que lo gane el entorno de Alejandro”, afirmó Martínez Barazón.

Al final, la ayuda no llegó y todos los implicados fueron detenidos e imputados. El expresidente de la Diputación de León se quedó sin su ascenso en el partido y pasó 43 días en prisión. Actualmente se encuentra en libertad con cargos.