Uno de los puestos de la 'feria fascista' de Quijorna, apoyada por el Ayuntamiento Uno de los puestos de la 'feria fascista' de Quijorna, apoyada por el Ayuntamiento



La Gaceta se posiciona este viernes en la polémica sobre la exposición en un colegio público, en el ayuntamiento madrileño de Quijorna, de símbolos nazis y franquistas, denunciada por el PSOE ante la Guardia Civil y que está siendo investigada por la Fiscalía del Estado. Como era de esperar, el diario de Intereconomía se esfuerza por demostrar que se trató de un evento con carácter “histórico” en el que se exhibieron también “banderas republicanas y medallas comunistas”, y que la controversia obedece sólo al “interés de algunos medios de presentar al PP como el partido del franquismo y la extrema derecha”. Pero este lavado de cara no tiene un mínimo de crédito viniendo de un medio que ha sido y es  puerta abierta para la exaltación del franquismo.

Acusa a El País de hacer una información sesgada
Aunque reconoce la exhibición de gorras de uniformes nazis, cruces gamadas, banderas españolas preconstitucionales y carteles históricos con el del yugo y las flechas, entre otros símbolos fascistas, La Gaceta intenta diluir este hecho afirmando que igualmente había material referido a las Brigadas Internacionales, cascos prusianos del XIX, soldaditos de Napoleón y hasta armaduras medievales.

La Gaceta acusa a El País, que publicó la información sobre la exposición, de ocultar los símbolos comunistas y socialistas, en su intento de manipular la realidad, “lejos de buscar la objetividad y la veracidad” de los hechos, optó por “incluir en su reportaje fotografías sesgadas y eliminar de un plumazo la mayoría de los puestos que nada tenían que ver con la denuncia que presentaban”.

Intereconomía, una puerta abierta para los nostálgicos de Franco
El diario de Intereconomía lleva en su portada el tema, bajo el titular "La verdad sobre la supuesta exaltacion franquista en la feria de Quijorna", y le dedica en su interior un despliegue de dos páginas, lo que demuestra que nada de lo relacionado con el franquismo le es ajeno. El grupo de comunicación que preside Julio Ariza ha sido un refugio para los nostálgicos del franquismo. El programa dominical España en la memoria, retirado de antena en enero pasado, es un ejemplo ilustrativo. Desde allí, se trataba a Franco como el “anterior jefe del Estado” y el suegro de Gallardón, Utrera Molina, exministro del dictador ofrecía una imagen amable del régimen franquista y del propio Franco, a quien atribuyó un “pasado limpio” y de quien dijo: “No tenía un alma seca y fría, tenía sentimientos, yo he visto llorar a Franco”.

El 20 de noviembre pasado, La Gaceta hizo un nostálgico homenaje a Franco en el 37 aniversario de su muerte, con un suplemento en el que se le consideraba “la personalidad política más decisiva del siglo XX en España”.