La fiscal del caso en el que se juzga a un agente de la policía nacional por sus agresiones durante la Jornada Mundial de la Juventud de 2011 ha pedido 3.800 euros de multa para él. En concreto, son 800 euros por el bofetón dado a una joven que entonces era menor de edad y otros 3.000 para indemnizar a un reportero que también fue golpeado. Agresiones que fueron registradas en vídeo y que generaron una fuerte polémica.

El juicio ha quedado visto para sentencia en los tribunales de Plaza Castilla, en Madrid, donde el agente acusado, que es jefe de un subgrupo de antidisturbios de la Unidad de Intervención Policial (UIP), ha asegurado que no estaba en el lugar de los hechos en ese momento. El agente ha culpado a la "presión mediática" el que haya sido identificado como responsable de las agresiones. "Hubo mucha presión mediática y necesitaban identificar a un agente como fuera", ha dicho a la jueza.

http://youtu.be/9zJCgUu5mtE?t=1m19s

Un "montaje"
La defensa del agente también ha mantenido esa teoría llegando a tachar de "montaje" las fotografías aportadas por el reportero golpeado así como el vídeo colgado en Youtube por un testigo. Además, ha añadido que se identificó a su defendido por que es "muy conocido" por grupos de manifestantes por su carácter dialogante y por formar parte habitualmente de dispositivos de antidisturbios, aunque obviando que los manifestantes que le reconocieron lo hicieron por sus métodos agresivos.

La defensa pide indemnizaciones mayores
El abogado de las víctimas cree en cambio que es responsable de faltas de lesiones, humillaciones y vejaciones y ha pedido una indemnización de 6.000 euros a cada uno, y hasta tres multas por un total de 3.200 euros. Por su parte, el fotógrafo agredido ha lamentado las molestias que supone un proceso que ya se ha dilatado durante "casi cuatro años".

30 días de baja
Todo ocurrió el 18 de agosto de 2011, durante las protestas contra la visita del papa Benedicto XVI a Madrid. El fotógrafo, Daniel Nuevo, fue agredido y asegura haber recibido patadas en el suelo. Por su parte, la chica, Katherina Mínguez, sostiene que fue abofeteada. El reportero ha presentado un informe médico que le otorgó 30 días de baja, pero la joven no presentó ningún parte.

Intento de archivo
El caso se juzga después de que el 4 de octubre la Sección 3 de la Audiencia Provincial de Madrid revocara al archivo de la causa anteriormente decretado por la jueza de Instrucción número 41 de Madrid, al considerar que los hechos no están prescritos y se deben juzgar.