El fiscal anticorrupción Pedro Horrach ha vuelto a cuestionar la instrucción del juez José Castro sobre la infanta Cristina en el caso Nóos. Horrach, que no ha recurrido la imputación de la hija del Rey, ha presentado un duro escrito en el Juzgado de Palma en el que acusa al magistrado de conclusiones “erróneas” basadas en una supuesta “teoría conspiratoria” de Hacienda para salvar a la infanta.

Reproches éticos y no hechos delictivos
“Se corre el grave riesgo de que la toma de declaración de doña Cristina de Borbón verse sobre reproches éticos y no sobre hechos presuntamente delictivos”, afirma el fiscal en su escrito, en el que reclama al instructor más pruebas y peritajes de la Agencia Tributaria antes de la declaración el 8 de febrero de la hija del Rey.

Una falsa "teoría conspiratoria"
El fiscal anticorrupción cree que el juez Castro se basa en una “teoría conspiratoria”, de manipulaciones de informes tributarios por parte de los inspectores de Hacienda, sobre facturas ficticias de Aizoon en la que el juez, según Horrach, pretende “justificar la existencia de indicios delictivos que avalen la imputación de Doña Cristina de Borbón”.
Horrach dice que no aprecia “motivos bastardos” en los funcionarios de Hacienda, cuyas pesquisas ve “más rigurosos y coherentes” sin indicios delictivos y señala la interpretación “errónea” del juez.

Pide que se cita a los técnicos de Hacienda
El fiscal pide que se cite como peritos a los dos inspectores de la Agencia Tributaria que han elaborado todos los informes judiciales y en calidad de testigo al funcionario que ha inspeccionado las sociedades del entramado Nóos, informa EFE. Además, quiere que comparezca en el juzgado la jefa policial del grupo Delincuencia Económica que ha dirigido la investigación de facturas y los gastos de Aizoon, la propiedad que comparten los duques de Palma, a la que los investigadores atribuyen el desvío de fondos públicos.

Se teoriza sobre gastos personales cargados a Aizoon
Según Horrach, “nadie discute el hecho de que Doña Cristina de Borbón realizase con cargo a la sociedad familiar (Aizoon) gastos estrictamente personales, ni nadie cuestiona, y es importante, que sabía que dichos gastos eran asumidos por la mercantil Aizoon”, pero, a su juicio, “no tiene ningún sentido, a efectos de la comisión de un supuesto delito fiscal, teorizar sobre gastos personales cargados a la sociedad, cuando es conocida su nula relevancia penal, y no dudo que dicho conocimiento es compartido por el Juez Instructor”.