La Dirección General de la Policía ha hecho público el resultado de su investigación interna sobre los sucesos del pasado 25 de septiembre, el día de la huelga general, en la estación de Atocha, cuando una treintena de agentes de la Unidad de Intervención Policial cargaron a porrazos contra personas que se encontraban allí. Sin embargo, el Departamento que dirige Ignacio Cosidó ha dictaminado que no hubo extralimitación alguna, que se usó la “fuerza mínima indispensable” y que los antidisturbios no deben ser sancionados.

Indignación ciudadana
Con este resultado de la investigación interna de la Policía, Interior desoye la indignación de gran parte de la ciudadanía por los hechos ocurridos en Atocha, que fueron recogidos por los medios y por muchos internautas que dejaron constancia de ellos en las redes sociales.

Carpetazo, el 3 de diciembre
Según ha adelantado la SER, que cita a la Dirección General de la Policía, Interior archivó la investigación el pasado 3 de diciembre, sin que detectara ninguna irregularidad.

Los argumentos de Interior
La Dirección General de la Policía ha confirmado a El País que su investigación se llevó a cabo a partir de la escucha de las grabaciones que se realizaron a través de la sala del 091; del informe de la Comisaría General de Seguridad Ciudadana de la Policía; y de un informe de la la Dirección de Protección Civil, Seguridad y Prevención de Riesgos de Renfe.

El informe de la Comisaría General de Seguridad Ciudadana establece que, de los hechos, “no se deduce extralimitación en el uso de la fuerza” porque los agentes debieron “repeler” las agresiones de las que estaban siendo objeto.

La historia al revés
En el mismo sentido, el informe de Renfe acusa a los manifestantes de agredir a los Policías en la estación, cuando los vídeos grabados demostraron precisamente lo contrario. Según el documento de Renfe, entre 200 y 300 personas entraron en la estación “saltando y forzando los tornos” después de haber cortado la calle y formado una barricada a la altura del Ministerio de Agricultura.



Las grabaciones de las cámaras, según ese informe de Renfe, observan “personas que cruzan indebidamente las vías y durante el intento de desalojarlos de los andenes agreden a policías y vigilantes”. Ese texto concluye también que “no se observa ningún empleo de la fuerza por parte de los efectivos contra los manifestantes”.

Las conclusiones de la Dirección General de la Policía citan los comunicados a través de la sala de 091, que recogen que unas 100 personas están corriendo hacia la estación de Atocha; lanzamiento de piedras y de la presencia de unas 400-500 personas en el lugar, indicando que hay un policía herido por una piedra.

Los vídeos mostraron los porrazos de los policías
Las grabaciones distribuidas por los medios y en las redes sociales, sin embargo, mostraron otra realidad: en algunos de los vídeos se puede ver a la policía disparando pelotas de goma y persiguiendo y golpeando a algunas personas, con la colaboración de los guardias de seguridad de la estación. Algunas de las personas afectadas por la actuación policial denunciaron haber recibido golpes cuando solo venían de trabajar.



"Estáis locos, estáis locos"
En las imágenes se aprecia la indignación y el pánico entre las personas que se encontraban en la estación. Puede verse, por ejemplo, cómo una persona protege a un impedido físico mientras grita “vergüenza” reiteradamente u otra que exclama “estáis locos, estáis locos” cuando ve a la policía disparar.

El SUP denunció "puntos negros"
Las protestas por la actuación policial no vinieron solo de parte de los ciudadanos, el secretario general del Sindicato Unificado de Policía (SUP), José Manuel Sánchez Fornet, consideró entonces las intervenciones policiales en aquella jornada de huelga “no se tenían que haber hecho”. “Hubo puntos negros, y lo de Atocha es una prueba evidente de lo que no es una buena actuación”, afirmó.

Jueces para la Democracia también denunció la actuación policial
Jueces para la Democracia también denunció las actuaciones de la Policía el 25- S, que consideró “desproporcionadas”. En un comunicado, afirmó que  “durante la manifestación del 25-S y las concentraciones posteriores se han producido diversas cargas policiales contra los ciudadanos que participaban en las mismas. Desde Jueces para la Democracia debemos recordar que el derecho fundamental de manifestación resulta esencial en una sociedad democrática y plural (..) Con el pretexto de actuar contra unos pocos violentos, durante estos días la actuación policial se ha practicado reiteradamente con un uso extensivo y desproporcionado de la fuerza institucional, impropio de nuestro sistema de derechos fundamentales”.

Cosidó quiso prohibir que se grabara a la Policía
En octubre pasado, el Ministerio del Interior anunció su intención de incluir en la Ley Orgánica de Seguridad Ciudadana la prohibición de “captación, reproducción o tratamiento de imágenes, sonidos o datos de miembros de las fuerzas de seguridad en el ejercicio de sus funciones”. La medida no llegó a aprobarse por el revuelo que provocó su anuncio. Ahora ya sabemos por qué el director general de la Policía quería evitar que quedara constancia de la actuación de los agentes durante manifestaciones legítimas de los ciudadanos.