Parece obvio que la condena por acoso laboral a una funcionaria municipal contra el Ayuntamiento de Boadilla del Monte (Madrid) no puede quedar impune en términos de responsabilidades políticas. La oposición así se lo ha demandado al alcalde, el popular Antonio González Terol y hasta en medios de la órbita del PP como Intereconomía piden su cabeza.

González Terol arropa al acosador
El regidor no es ajeno al acoso, pues siempre ha defendido a su teniente alcalde Aldofo Arias -señalado en la sentencia como un hostigador- y ha negado la veracidad de las acusaciones que la Justicia ha demostrado como auténticas. Incluso en un pleno negó todos los hechos con malos modos hacia la oposición.

Recogida de firmas
Ante el inmovilismo del Ayuntamiento tras la demoledora sentencia -el acoso lo sufragarán los vecinos de Boadilla- se ha iniciado una iniciativa popular en la plataforma change.org para reclamar al alcalde el cese de Arias.