La Fundación Internacional Baltasar Garzón ha mostrado su satisfacción por el auto del juez Pablo Ruz que ha ordenado el procesamiento de once altos cargos marroquís por presunto genocidio en el Sáhara. El presidente de FIBGAR, Baltasar Garzón quien inició el procedimiento admitiendo a trámite la querella en el año 2006, considera que “este auto da sentido y confirma los indicios de que existían presuntos delitos de genocidio sobre españoles. Ahora Marruecos es una enorme cárcel para los procesados”.


Así lo ha expresado FIBGAR en un comunicado en que señala que, según Garzón: “A partir de ahora se emitirán las pertinentes órdenes de detención a través de Interpol y cualquier país del mundo está obligado a proceder a estas detenciones si alguna de estas personas pasara por su territorio. Marruecos es ahora para estas once personas una gigantesca cárcel de la que no pueden salir”.

Una reparación para las víctimas
Para el presidente de FIBGAR, “lo oportuno sería que Marruecos juzgara a estas personas, pero lo cierto es que para las víctimas el simple hecho de que un organismo judicial diga que se ha sido víctima de un genocidio ya es en sí mismo una reparación”.

Objetivo: destruir a un grupo de población
Desde noviembre de 1975, momento en que Marruecos ocupa el territorio del Sahara Occidental - provincia española número 53 hasta la fecha - hasta 1991, momento en que se produce el alto el fuego entre Marruecos y el Frente Polisario, se produjo citando el auto del juez Ruz "un ataque sistemático contra la población civil saharaui por parte de las fuerzas militares y policiales marroquíes" debido precisamente a su origen saharaui y "con la finalidad de destruir total o parcialmente dicho grupo de población y para apoderarse del territorio del Sahara Occidental."

Bombardeos, asesinatos, torturas…
Durante esos ataques tuvieron lugar "bombardeos contra campamentos de población civil, asesinatos, detenciones y desapariciones de personas", "encarcelamientos prolongados sin juicio" y "torturas por parte de los funcionarios militares y policiales marroquíes en diversos centros oficiales de detención ubicados tanto en territorio del Sahara Occidental como en Marruecos", continúa FIBGAR

El fin era poseer el territorio
Explica la Fundación continuando con el auto que todos ellos "habrían sido impulsados por los altos mandos" de los cuerpos militares del Ejército y la Gendarmería marroquí, "ejecutándose con la finalidad de ocupar el territorio del Sahara Occidental y tomar posesión del mismo."

La continuidad de la querella
“Con el Auto de procesamiento dictado ayer contra once altos cargos de Marruecos, el juez Ruz da continuidad a la querella admitida a trámite por su antecesor en el cargo en 2006, confirma de forma indiciaria los presuntos delitos de genocidio y da el primer paso hacia la justa reparación a las víctimas promoviendo, a pesar de las actuales restricciones, el necesario mecanismo de la jurisdicción universal en la lucha contra las violaciones de Derechos Humanos”.

Documentación española
Añaden que “precisamente el hallazgo de ocho cuerpos con documentación española en una fosa común ha sido uno de los motivos por los que la reforma del 2014 no ha afectado a la causa y se han solventado los primeros obstáculos. Sin embargo, el camino es aún largo y el Juzgado de Instrucción tendrá que enfrentarse a la previsible falta de colaboración de las autoridades marroquíes y españolas”.

La importancia de la Jurisdicción Universal
“Si así es, la única esperanza de ver sentados en el banquillo a los responsables de estos crímenes será su detención cuando salgan del país, como ya ocurrió con Augusto Pinochet”. Y concluyen: “FIBGAR reivindica una vez más la importancia de la Jurisdicción Universal en la lucha contra la impunidad y rechaza la reforma promovida por el actual Gobierno, que abandona a su suerte las víctimas de graves violaciones de Derechos Humanos por el hecho de no ser españoles”.