El nuevo alcalde, el socialista Samuel Folgueral, sostiene el bastón de mando durante el pleno del Ayuntamiento de Ponferrada en el que se ha presentado una moción de censura a cargo del PSOE . EFE



El alcalde de Ponferrada, Samuel Folgueral, que llegó al mando gracias al voto de un concejal condenado por acosador, opta por abandonar el PSOE para mantener la Alcaldía, tras el ultimátum del Rubalcaba de que abandonara el puesto o de lo contrario, tendría que salir del partido.

Una polémica moción de censura
Según adelanta EFE, que cita a fuentes socialistas, esta es la decisión tomada por Folgueral, tras la polémica por la moción de censura contra el alcalde popular Carlos López Risco aprobada por los socialistas de Ponferrada y el grupo independiente del exalcalde condenado por el caso Nevenka.

El ultimátum de Rubalcaba
El secretario general, Alfredo Pérez Rubalcaba, había lanzado un ultimátum este sábado: “O deja la Alcaldía o deja el PSOE”. Según precisa El País, Rubalcaba había trasmitido a Folgueral a través del secretario autonómico, Julio Villarrubia, que desde la dirección federal no se iba a aceptar que el PSOE gobernara la ciudad con el apoyo de Ismael Álvarez, condenado por acoso en 2002.

Siete concejales socialistas también dejan el partido
Folgueral será alcalde de Ponferrada con el apoyo de los siete concejales socialistas, que también han optado por abandonar el PSOE, y de Independientes Agrupados de Ponferrada, el partido del exalcalde condenado Ismael Álvarez, quien este sábado dimitió como concejal.

"Folgueral es lo mejor para Ponferrada"
El vicesecretario de la agrupación socialista local, Antonio Vega, ha considerado que Samuel “es lo mejor para Ponferrada. Hemos acatado lo que venía de arriba. Ya hemos cumplido. Ahora toca gobernar”.

La postura de Ferraz
El pasado 25 de febrero el grupo socialista y la formación creada por el exalcalde condenado por acoso anunciaron que presentarían una moción de censura contra el popular López Riesco. La dirección provincial de León no se mostró en contra, ni tampoco el secretario de Organización, Óscar López, quien ha pedido ya disculpas por su decisión. El escándalo fue mayúsculo, porque el PSOE se hacía con una Alcaldía gracias al voto de un acosador, nada más y nada menos que el ocho de marzo, Día Internacional de la Mujer.

Alfredo Pérez Rubalcaba manifestó públicamente el sábado que el partido había cometido un error y que rectificaría y lanzó el ultimátum a Folgueral: o dejaba la Alcaldía o el partido.