Jorge Fernández Díaz ha dejado ver realmente cuál es su postura sobre la inmigración, después de sus poses, en los que se ha referido a “la dramática pérdida” de personas en Ceuta. El ministro del Interior ha dicho, alto y claro, que “no es mucho pedir que quien quiera venir a España lo haga por los pasos habilitados al efecto y de manera legal, y no de forma ilegal y de forma violenta".

"Se llevan por delante a la Policía"
Tras participar en el acto de colocación de la primera piedra del nuevo cuartel de la Guardia Civil en Fitero, Fernández Díaz ha criticado a los inmigrantes que intentan “entrar ilegalmente de forma masiva" y que, además, según ha dicho, "se lleven por delante a la policía y a los efectivos marroquíes".

"Agresiones a gendarmes marroquíes y la Guardia Civil"
El ministro, que ha recibido críticas por la actuación de la Guardia Civil y el disparo de pelotas de gomas contra inmigrantes, ha dicho que "en no pocas ocasiones se producen agresiones tanto a los gendarmes marroquíes como a la Guardia Civil que tiene como misión legal custodiar las fronteras", informa Público.

Defensa de su actuación
Fernández Díaz ha defendido las órdenes dadas a la Guardia Civil, que lo que hace, según ha precisado, es cumplir la ley y hacer cumplir las leyes que han aprobado las Cortes Generales. "A la Guardia Civil la ley le encomienda evitar eso, le encomienda la custodia de nuestras fronteras, que no entren personas ni medios ilegalmente y que quien entre en el país lo haga de forma legal".

Su humanidad
Fernández Díaz ha dejado expuesta su humanidad. El mismo ministro que pide a Santa Teresa de Jesús su “intercesión” para España “en estos tiempos recios”, y que, vinculado al Opus Dei y miembro de la rimbombante Orden Constantiana de San Jorge, consagrada a la glorificación de la Cruz y la defensa de la Fe, concede la máxima condecoración del Cuerpo Nacional de Policía a la Virgen.