Felipe Gonzalez / EFE-Archivo



El expresidente Felipe González ha concedido una entrevista a El País de la que el diario ha adelantado un extracto con el expresidente analizando varios aspectos de la actualidad política nacional e internacional. Así, apunta que el país camina en el reparto de escaños "hacia un modelo italiano" precisamente cuando los italianos envidian la estabilidad española. "Dentro de un año veremos un Parlamento mucho más fragmentado. Ya veremos cómo se colocan las fuerzas políticas y cómo aumenta la dificultad de gobernanza", reflexiona.

"Díaz tiene personalidad y liderazgo"
En cuanto a las inminentes elecciones andaluzas del 22 de marzo, González está convencido de que las ganará la candidata socialista, Susana Díaz: "Va a ganar con suficiencia, tiene personalidad, liderazgo y, pase lo que pase, estoy seguro de que dedicará su tiempo y energía de manera completa a Andalucía". Cree además que sus rivales están más ocupados en intentar atacarla que en mensajes constructivos.

Coincide con Syriza en la equivocación del rumbo europeo
Sobre la situación griega, el expresidente admite que en Syriza "han replegado todas sus posiciones previas a las elecciones" pero ha lanzado un mensaje contundente a Mariano Rajoy por dar lecciones a Tsipras diciéndole que "nadie debe prometer lo que no está en condiciones de cumplir". "Estaba mirándose al espejo", recordó el socialista sobre el incumplimiento de Rajoy respecto a su programa electoral. En cualquier caso aclaró que no está "dentro del grupo que quiere que Syriza fracase como la demostración del camino por el que no se puede ir" y desea "que tengan éxito y para ello deben tener claro el camino, coincido con ellos pero no de ahora, ya hace cinco años: las políticas de la Unión Europa son equivocadas desde le punto de vista coyuntural y estructural para luchar contra la crisis".

Diálogo para Venezuela
González también hablo de la situación de Venezuela deseando un diálogo "abierto y franco" entre el Gobierno y la oposición, empezando porque "no se puede encarcelar a los representantes políticos, porque no solo se les quita a ellos la libertad, sino a los cientos de miles de votantes que quieren que sean esos los que les representen".