La plataforma Por una frontera humanitaria ha comenzado ya a difundir por Internet el vídeo elaborado con varios testimonios de los afectados por las interminables colas que sufren a diario en la frontera con Gibraltar, y que servirá de llamamiento para la concentración programada el próximo día 30, frente al monumento al trabajador, y coincidiendo con el Día de la Paz y la No Violencia.



"Queremos reivindicar que haya paz entre los pueblos", indicó Juan Pecino, del sindicato gibraltareño Unitem en declaraciones a Europa Sur. "La situación sigue siendo criminal porque los trabajadores están soportando a diario una hora o dos de espera después de una jornada de ocho o 10 horas de trabajo. De un momento a otro la situación puede explotar porque está siendo muy duro y la gente cada vez se frustra más".

Retenidos dos horas
Ante dicho llamamiento, el Gobierno español ha flexibilizado la presión sobre la frontera, aunque la situación sigue siendo desesperante. De las siete horas de espera que llegaron a registrarse en agosto del año pasado, se ha pasado a una media de 90 minutos, que es lo que tuvieron que esperar los vecinos ayer lunes. Y la pasada semana, durante una medianoche y sin apenas tráfico en la frontera, una docena de coches fue retenida durante más de dos horas.

Pérdidas en el comercio
La situación dentro de Gibraltar no se ha visto tan perjudicada, ya que se ha visto compensada por las compras internas que han realizado los gibraltareños durante el encierro. Pero en la Línea de la Concepción la situación roza el dramatismo. El presidente de la Pequeña y Mediana Empresa de La Línea, Lorenzo Periáñez, asegura que “a pesar de que se ha producido una relajación en los controles, el comercio linense sigue con pérdidas del 30% de las ventas”.

Caída del turismo
Además de las pérdidas en los negocios, el turismo se ha desplomado, con una caída de 30.000 visitantes entre agosto y octubre. Y el tráfico de vehículos llegó a caer un 56% durante el mismo periodo.