La polémica en torno al profesor Diego Poole, que imparte Teoría del Derecho en la Universidad pública Rey Juan Carlos de Madrid y ha sido acusado por alumnos de mantener posturas homofóbicas y extremistas tachando de "antidemocráticos" a quienes defienden el aborto o la eutanasia, se mantiene abierta. Por un lado Poole se ha reafirmado en sus teorías, mientras que llegan nuevas quejas de exalumnos. Por su parte, el centro universitario apela a la libertad de cátedra e insiste en que no han recibido ninguna queja formal.

Poole dice que en 5º no ha tenido "el más mínimo problema"
En una carta abierta dirigida a 20minutos, el diario que destapó el caso, Poole asegura que lleva "casi 20 años dando clase a los alumnos de 5º de Derecho, diciendo siempre las mismas ideas, dialogando con los estudiantes, y nunca he tenido el más mínimo problema" pero "este año es la primera vez que vuelvo a dar al primer curso". "Yo creo que buena parte del problema se debe a que los alumnos de primero, recién salidos del instituto, están acostumbrados al mantra de lo políticamente correcto y no comprenden que la Universidad es tradicionalmente el lugar donde se puede pensar y dialogar con libertad".

Abierto a "contrastar mis opiniones"
Poole insiste en que está dispuesto en sus clases "a contrastar mis opiniones con quien quiera" pero sus alumnos críticos no lo han hecho, por lo que se presenta como víctima de "actitudes que tratan de censurar a los profesores por conductos ajenos al debate y al diálogo, cuyo foro natural es el aula y los propios foros online que mantengo con los alumnos" en lo que tacha de "una especie de Inquisición".

Otro exalumno niega el debate
Esta carta ha sido replicada por otra misiva remitida a ELPLURAL.COM de otro alumno de Poole, pero esta vez de 5º curso, por lo que advierte de que lo que el profesor atribuye a la juventud e inexperiencia de de los alumnos de 1º no se le puede aplicar. Este alumno, Juan Luis de Soto, subraya que no es cierto que Poole no haya tenido "el más mínimo" problema con sus alumnos de 5º, y es que le consta que otros alumnos piensan lo mismo pero "no es fácil ir en contra de un profesor del que depende tu nota". Este alumno también insiste en que no es su primera carrera y se licenció en la Universidad de Salamanca, teniendo profesores religiosos: "Con ninguno de ellos me he sentido nunca coaccionado o adoctrinado, cosa que sí me ha sucedido con el profesor Poole".

Una "línea retrógrada" habitual en el centro
En cuanto a las afirmaciones de Poole de que sus clases están abiertas a la discusión, De Soto se muestra contundente: "Desde mi experiencia personal puedo decir que el debate es imposible: está enrocado (...) adoctrina lapidariamente en su temario". Esta misiva concluye alertando de que "las ideas que coartan libertades en nombre de posiciones trascendentes del medievo casan poco con una universidad moderna, abierta y plural" pero "lamentablemente, en la Universidad Rey Juan Carlos, esta línea docente retrógrada parece ser la habitual".

La Universidad insiste en que no hay quejas formales
Por su parte, desde la Universidad Rey Juan Carlos insisten en que el profesor está amparado por la libertad de cátedra y que no han recibido "ninguna queja formal" por lo pertinentes "cauces administrativos" contra Poole.