La actualidad incesante en torno al extesorero del Partido Popular, Luis Bárcenas, provoca que en la órbita de Génova se agarren a un clavo ardiendo para desviar la atención. Es lo que ha ocurrido esta tarde, cuando las redes sociales y los medios de la derecha se regocijaban afirmando que el exministro José Blanco ha reconocido que el PSOE pagó parte de su chalet en Galicia. Sin embargo, la historia dista mucho de la realidad que pinta la caverna mediática.

Es cierto que Blanco ha entregado al juez del caso Campeón las facturas de la reforma de su vivienda, que suma casi 170.000 euros. Y es cierto que la más importante, la de 100.000 euros, la pagó el PSOE. Sin embargo, esa factura estaba destinada a las reformas de seguridad que son habituales en los políticos de alto rango y amenazados por ETA, y fue incluida en la partida del Ministerio del Interior para estos asuntos.

A cargo de Interior
Las reformas, cuyo importe adelantó el PSOE pero que iban con cargo a Interior, se destinaron a la valla de seguridad y la garita para el vigilante y se hicieron de acuerdo a las recomendaciones de la Policía. Este Ministerio sufraga los gastos de seguridad de los dirigentes de todas las formaciones políticas y también se hizo algo similar con la valla de seguridad instalada en torno al chalet del expresidente del Gobierno, José María Aznar.

Partida finalista
Los partidos políticos tienen una subvención del Gobierno para este tipo de actuaciones acerca de la seguridad de sus dirigentes de mayor rango. Además, el propio PSOE aclara que la partida para la reforma de José Blanco era finalista y no podía usarse en ninguna otra operación.