La votación de la proposición no de ley del PSOE que pide la retirada del anteproyecto de reforma de la ley del aborto, que se debate el próximo martes en el pleno del Congreso, será secreta, en urna y por papeletas, una vez que el PSOE ha formalizado en la Cámara baja su petición en ese sentido. Según el artículo 85.1 del reglamento del Congreso, "la votación será pública por llamamiento o secreta cuando así lo exija este reglamento o lo soliciten dos grupos parlamentarios o una quinta parte de los diputados o de los miembros de la comisión".

Posada no podía impedirlo
En el caso de que hubiera solicitudes concurrentes en sentido contrario, "prevalecerá la de votación secreta", por lo que no existe la posibilidad de que la petición del PSOE no prospere, según han confirmado fuentes parlamentarias. Sólo en el supuesto de que se trate procedimientos legislativos o en los que los acuerdos hayan de adoptarse en función del criterio de voto ponderado no se podría pedir la votación secreta de la propuesta. Ese es el artículo en el que se ha amparado el grupo socialista para remitir este jueves al presidente del Congreso, Jesús Posada, su petición de que la votación en el pleno de la próxima semana de la proposición no de ley que pide la retirada de la reforma del aborto sea secreta y por papeletas.

Oportunidad del PP de demostrar si la crítica es real
Los socialistas quieren de esta forma facilitar que los diputados del PP que han manifestado su disconformidad con la reforma de la ley puedan expresarse "en libertad". Dado que la oposición no tiene la mayoría necesaria para sacar adelante esta propuesta, los socialistas quieren que el voto sea secreto para que puedan sumarse parlamentarios del PP y, así, que prospere. Rodríguez explicó en rueda de prensa el pasado lunes que la retirada del anteproyecto es el deseo "mayoritario" de la sociedad española.