El hospital Carlos III, donde está ingresada la primera persona contagiada de ébola fuera de África, la auxiliar de enfermería Teresa Romero y donde permanecen en observación otras siete personas asíntomáticas que han convivido con ella o la han tratado, se ha visto obligado a contratar personal extra. Así lo apunta El País, que explica que suplirán a profesionales de enfermería que se han negado a trabajar con enfermos de ébola alegando que las condiciones de seguridad no son las adecuadas.

Renuncias a entrar sin garantías
Además de las dudas que ha despertado el protocolo existe un fuerte malestar entre los profesionales por los ataques que ha recibido Romero de sus propios responsables. "Hay trabajadores que están renunciando a sus contratos para no tener que entrar", asegura Elvira González, vicesecretaria provincial del Sindicato de Auxiliares de Enfermería (SAE).

"El curso de 20 minutos es insuficiente"
Elvira González ha atendido esta tarde a los medios a las puertas del Carlos III alertando de que los profesionales del centro "ahora mismo tienen el primer curso acelerado de 20 minutos que pensamos que es insuficiente" y no sabe si los que se están incorporando habrán recibido ese mismo curso. "Ha habido muchas renuncias, no te puedo dar una cifra, no nos negamos a entrar en una habitación con un enfermo sino que reclamamos los medios necesarios", ha insistido, señalando que de momento ella solo puede corroborar una persona nueva que ya esté trabajando en el centro si bien están recurriendo "a la bolsa de trabajo y al paro" para llamar a más personal.

Dudas sobre la capacidad de la consejería para rectificar
Sobre la reunión que han mantenido con la consejería de Sanidad de Madrid, González ha explicado que "no ha quedado nada claro, dicen que tienen voluntad de mejorar pero para ello hace falta reconocer los errores". Ha subrayado el "malestar" de los profesionales con la consejería por los ataques a su compañera Teresa.