Rafael Simancas, 'la cara' de la gestora que se ha hecho a partir de hoy con la dirección del PSM, lo ha tenido que explicar una y otra vez, porque "la pregunta" se repetía continuamente, planteada de forma similar, a veces idéntica: "¿Cómo se va a elegir al nuevo candidato socialista para la Comunidad de Madrid?". En el fondo, la repetición de la misma cuestión no era sino la muestra de una desconfianza que flota en el ambiente.



"... la dirección interpretará democráticamente"
Con enorme paciencia, Simancas ha contestado también vez tras vez, en más de una docena de ocasines, con palabras casi idénticas a la misma pregunta: "Se consultará a los militantes socialistas de Madrid, mediante convocatoria de asambleas locales en los próximos días. Oídas las agrupaciones, los secretarios generales trasladarán esas opiniones a esta gestora, que después de escucharles elaborará una propuesta a la comisión de listas".

De esta primera versión, que ha tenido que repetir, insistimos, muchas veces, sólo se ha salido muy al final para reconocer que "si me preguntan por primarias, no, esta no será una votación a modo de primarias..., esto es extraordinario. Los militantes van a expresar ideas, a proponer nombres, que la dirección interpretará democráticamente".

Habrá candidato "en dos semanas como máximo"
¿Cómo se hace esa interpretación democrática de unas propuestas no votadas? Eso no ha podido concretarlo. Sí ha sido más claro en cuanto a los plazos. "Este proceso -ha dicho- llevará "dos semanas como máximo".

La segunda cuestión estrella de la primera aparición pública de la gestora del PSM ha girado en torno a su 'capacidad' de imponerse a la actual directiva, la que aún dirige Tomás Gómez. Y como 'imagen' de esa resistencia a imponer su autoridad, se ha subrayado el hecho de que se haya reunido la gestora en la dirección de la sede federal, y no en la de la propia PSM.

"Hemos tenido la primera reunión aquí porque es aquí donde se ha decidido formar la gestora -se ha explicado Simancas la primera vez que se le ha preguntado por ello-". Y después ha asegurado que "solo hay una dirección del PSM, y es esta, la que tienen ante ustedes", refiriéndose a sí mismo y el resto de los miembros de la gestora.

Rafael Simancas ha declarado que este 'reinicio' del proceso de elección de candidato afecta tan sólo a la presidencia de la Comunidad, es decir, afecta sólo a Tomás Gómez, mientras que los candidatos elegidos en primarias o por otros caminos para los municipios de Madrid están ratificados. En concreto, y sobre el caso del candidato para el Ayuntamiento de Madrid, ha desvelado que ha mantenido "una larga reunión con el compañero candidato Antonio Miguel Carmona, que tiene todo el respaldo de la gestora y los compañeros de Madrid y el PSOE entero para ser candidato y ser el alcalde...".

Más reacio ha sido el presidente de la gestora del PSM a la hora de valorar nombres para las listas de la candidatura a la comunidad. El nombre de Ángel Gabilondo se le ha puesto, a modo de muleta, continuamente, pero ha rechazado entrar en valoraciones. Igual que lo ha sido cuando se le ha cuestionado con la hipótesis de que Tomás Gómez resultara ser el nombre que llegara hasta la gestora como más deseado. "El sistema empieza en los militantes, no en especular sobre el nombre del candidato", se ha escapado Simancas, que es político veterano.

Una veteranía que le ha permitido casi concluir su intervención reconociendo que es mala imagen el enfrentamiento que se produjo la noche del miércoles en la propia Ferraz, asaltada por un grupo de militantes seguidores de Gómez, para a continuación subrayar que la gestora que dirige " aspira a representar a todo el PSM; vamos a trabajar para todo el partido, y para Madrid... Tenemos una voluntad integradora".