Dice la ley de Conflictos de Intereses, en su artículo 13, que los altos cargos del Gobierno "que ejerzan competencias reguladoras, de supervisión o control sobre sociedades mercantiles que emitan valores y otros activos financieros negociables en un mercado financiero (...) así como los miembros del Gobierno y los Secretarios de Estado", incluyendo a sus mujeres e hijos menores de edad, "deberán contratar para la gestión y administración de tales valores o activos a una entidad financiera registrada en la Comisión Nacional del Mercado".

A partir de los 100.000 euros, deben renunciar a 'mover' el dinero por sí mismos
En román paladino: los altos cargos de la Administración del Estado que tienen dinero invertido en bolsa no pueden 'moverlo' por ellos mismos. No pueden comprar y vender a su libre albedrío como cualquier otro ciudadano. Y las razones parecen claras. Podrían favorecer a aquellas empresas en las que ellos invierten. La ley es 'muy comprensiva', y pone un tope por debajo a ese dinero. Los altos cargos de la Administración sólo deben hacer esa 'entrega' de sus valores cuando el dinero que mueven sea superior a 100.000  euros.



La ley, eso sí, es muy clara a la hora de establecer que "la entidad con la que contraten efectuará la administración con sujeción exclusivamente a las directrices generales de rentabilidad y riesgo establecidas en el contrato, sin que pueda recabar ni recibir instrucciones de inversión de los interesados". De nuevo, hablando en plata, esto quiere decir que los agentes bursátiles no pueden hablar con 'los dueños del dinero' de lo que hacen con él: dónde y cuándo lo invierten o lo desinvierten.

Y para que todo sea, supuestamente, transparente, la ley establece que "los interesados entregarán copias de los contratos suscritos a la Oficina de Conflictos de Intereses para su anotación en los Registros, y a la Comisión Nacional del Mercado de Valores".

Poca transparencia
¿Cuál es el problema? Que la ley no obliga a que estos registros sean públicos. Es decir, no obliga a los altos cargos a ser 'transparentes'. Al menos, no cara a los votantes. Cosa que sí hace con los cargos electos.

¿Cuál es la situación de Mariano Rajoy, primera persona a la que puede pensarse que debe afectar este punto de la ley de incompatibilidades? Como él, además de alto cargo, es diputado, cargo electo, sí está obligado a hacer una declaración de bienes y rentas ante el Congreso... (se puede ver pinchando aquí)



Una declaración que nos permite descubrir dos cosas: una, que Rajoy tiene inversiones en bolsa, tanto en fondos de inversión como en acciones en sí; otra, que el año en el que presentó la declaración, 2011, tenía 313.780, 99 euros en fondos, y 143.181, 72 en acciones: 456.962,71 euros. Lo que no sabemos es ni quién le mueve sus inversiones, ni en qué empresas está ese dinero... ¿por qué esta información no es plenamente pública?

Los ingresos del presidente del Gobierno..., y del presidente del PP (sin contar con Bárcenas)
Si lo fuera podríamos añadir este conocimiento al que nos da su declaración del Congreso (donde aparecen cifras netas), o aún más ajustado, el que colgó en la web de Moncloa (se puede consultar pinchando aquí).

Esta declaración, que es la que coincide con su declaración de renta, nos desvela que en 2010 Mariano Rajoy, además de sus ingresos como diputado (53.457 euros.., a los 41.270 que declaró hay que añadir 12.000 más, exentos, que recibe para gastos derivados del ejercicio de su cargo), recibió de su partido 181.098,14 euros bajo el epígrafe "dietas y gastos de representación", lo que en los tiempos postBárcenas ha pasado a conocerse como 'sobresueldos' del partido.



O sea, que ese año 2010, último 'declarado públicamente' por exigencia de la ley, nuestro presidente cerró el ejercicio 2010 con unos ingresos de más de 234.000 euros brutos... Bueno, eso si no creemos a Bárcenas, que asegura que ese año le entregó un sobre (este literal) en billetes 'negros', con 25.000 euros.

Y si queremos ampliar la visión, podemos decir que desde que empezó el siglo, año 2000, Mariano Rajoy ha percibido, hasta llegar a presidente, y por redondear, más de 1.950.000 euros en sueldos y sobre-sueldos. De nuevo, esto si no creemos a Bárcenas, que asegura en 'sus papeles' que en ese tiempo, 2000-2011, entregó "a Mariano" más de 280.000 euros más en 'sobres' de los que no se declaraban a Hacienda...

Un gesto de transparencia
Pero volviendo al principio de este artículo ¿No sería conveniente que se hiciera público quién mueve el dinero del presidente...? Por supuesto, de él, y de los demás altos cargos del Gobierno y la Administración del Estado, que con sus acciones u omisiones dictan el futuro para unas campos productivos u otros. Nosotros, de momento, hemos puesto el foco en las inversiones del Presidente. Pero desde ya decimos que no es el único que tiene dinero en bolsa. Como tenemos intención de desvelar...

Francisco Medina, director adjunto de ELPLURAL.COM, en Twitter es @ffmedina3