Pasaba esta mañana María Dolores de Cospedal por una televisión, y dejaba a lo largo de la entrevista muy clara, eso sí, a su manera, la herida que lleva abierta desde que su ‘jefe’, Mariano Rajoy la desautorizó como secretaria general del partido, y pasándole por encima ‘nombró’ para presidir el PP en Andalucía no a su candidato, sino a Juan Manuel Moreno, el hombre que apoyaban sus dos grandes ‘enemigos’: Soraya Sáenz de Santamaría y Javier Arenas. “No hay desencuentro” con Rajoy, ha dictaminado y, muy en su estilo, ha intentado poner así un punto final a un tema que le molesta.

Cospedal no ha hablado aún con el candidato andaluz de Rajoy, Soraya y Arenas
Sin embargo, el tema, está muy lejos de haberse acabado. Ella en esta entrevista en Tele 5, y el propio Moreno, que en ese mismo momento hablaba en la SER, han reconocido cada uno por su lado que no han hablado. Algo que no deja de ser sorprendente, teniendo en cuenta que el trabajo de Cospedal en Génova, como número dos, consiste precisamente en gobernar la vida interna del partido; conocer todo lo que su mueve, controlar lo que sucede y decidir lo que se hace.., los nombramientos, claro, incluidos.

Cospedal en estado puro, ha dado a entender que el hecho de que se haya nombrado para un puesto clave a Moreno, el hombre con el que no ha hablado, y no a otro candidato que ella apoyaba, José Luis Sanz, y que, como contamos en ELPLURAL.COM, era ya el candidato ‘seguro’ de Madrid hasta la noche del martes al miércoles  es algo que no le afecta. Es más, que ella cumple “humildemente con mi trabajo”, lo que, ha dicho, “no me deja tiempo para intrigas, dimes ni diretes”.

¿Arenas y Sáenz de Santamaría? Cospedal dice que no hay "desencuentros"
Claro que ella no, pero sí que hay otros en ‘Génova y alrededores’, ha venido a razonar, que sí lo tienen al parecer. Porque ha aceptado que “algo tiene que haber”, de intrigas, en su partido dado el lío que se ha montado. Y ha concluido, diluyendo lo que pasa en su partido con una generalización: “en las organizaciones políticas hay unos que trabajan y algunos que intrigan. Yo tengo la tranquilidad de haber cumplido mi responsabilidad”. Son los otros, por tanto, los que pecan.

¿Se refería con eso a Javier Arenas y Soraya Sáenz de Santamaría? Cospedal no ha dado nombres, pero como le han preguntado, ha asegurado sin que se le moviera un pelo, que ella no mantiene “desencuentros” ni con el responsable de la política autonómica del PP, ni con la vicepresidenta del Gobierno. Y antes de concluir ha dejado el recado: ha sido ella la que “he estado ahí”, dando la cara, en los momentos malos para el partido, como el caso Gürtel, antes de sentenciar: “yo no trabajo para determinados dirigentes, trabajo para los militantes”. Lo que podría leerse como que piensa que hay otros que lo hacen al revés.