Desaparecieron el pasado viernes y no se les ha vuelto a ver en carne y hueso. Sólo se han hecho presentes a través de las pantallas, en imágenes realizadas y controladas por el partido. Ni un solo miembro de la dirección nacional del PP se ha dejado ver a 'tiro de pregunta' los últimos 4 días, las últimas 100 horas. Ni está previsto que lo hagan en las próximas horas. Ni siquiera el vicesecretario general Carlos Floriano, que se había ido tragando sapo tras sapo los últimos días, y que respondía en su tono desafiante, cuasi tabernero. ha ofrecido explicaciones.

Preguntas sobre 'el acuerdo con Bárcenas' que no se pueden hacer
En el PP, desde que se hizo público el 'acuerdo' que tenían con Bárcenas, y que se concretaba en pagos mensuales, cuota de la Seguridad Social, incluida, la dirección entera de Génova se hizo invisible. Lo último que supimos es que, según Floriano, en España muchas empresas supuestamente hacían la ilegalidad de pagar la Seguridad Social a personas que ya no eran sus trabajadores. "No es ni la primera vez ni supongo que será la última... es algo que se ha venido haciendo -se defendía el vicesecretario de organización- y lo hizo el Partido Popular".

Desde entonces a nadie se ha podido realizar, porque se han escondido todos de los periodistas, ninguna de las preguntas elementales: cuándo se concretó el acuerdo, o a cambio de qué. A nadie se ha podido pedir que hicieran público ese finiquito supuestamente firmado en 2010. Ni siquiera se ha podido preguntar a líder 'popular alguno' quién negoció el acuerdo entre el partido y su extesorero.

Con Bárcenas, ni juegos ni enredos
El viernes el 'general' dio la orden. Mariano Rajoy exigió a sus tropas que no "entraran en juegos o enredos" sobre el asunto Bárcenas -nombre por cierto que, con una tenacidad digna de mejor causa, él no ha pronunciado ni una sola vez-. Y para evitar la tentación todos se esfumaron.

Les contamos. El viernes, nada en Génova. Ningún encuentro con periodistas. Tan sólo, en Moncloa, compareció la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría. Ella se escondió detrás del mantra que comenzó a repetir desde que tomó posesión del cargo: ella habla del Gobierno; los asuntos del PP, ese partido con el que, aparentemente el Ejecutivo no tiene relación, los llevan en otra ventanilla.

No sin mi partido... tapándome
El sábado vimos, a Maria Dolores de Cospedal reunirse con Ruiz Gallardón, Arias Cañete y Soria. A los tres ministros, según explicación oficial, les quería explicar las gestiones que lleva a cabo como secretaria general del partido. Pero cuando decimos 'vimos' somos literales. Porque oírsele no se le oyó. El PP se limitó a ofrecer imágenes a las televisiones, y fotos a los medios impresos y digitales. Punto. Cero acceso a ella de los periodistas.

Al día siguiente, domingo, quien compareció fue Esteban González Pons. El cuasi 'desaparecido' ex secretario de comunicación y portavoz del PP, ahora arrinconado como vicesecretario general de Estudios y Programas, y que desde que ha estallado el escándalo Bárcenas y hacen falta caras y lenguas dispuestas al combate ha reaparecido con fuerza, se hizo presente en un acto del partido en Valencia. Eso sí, discurso ante diputados y senadores de la Comunidad, ni un periodista a su vista.

Este lunes, sin comparecencia
Generalmente los lunes, Floriano o, a veces, Cospedal, dan una rueda de prensa tras la reunión de la dirección 'popular'. No hoy. Este lunes la lengua de González Pons que escuchamos en cortes seleccionados y editados por el partido, ha sido sustituida por otra no menos vivaracha, la de aquel a quien en el PP conocen como 'Campeón', Javier Arenas. La fórmula, idéntica. Un acto del partido -en Castilla y León-, sin la molestia presencia de preguntas de los periodistas.