La alcaldesa de Alicante, Sonia Castedo, puso los recursos del Ayuntamiento a disposición del empresario Enrique Ortiz, a quien, según la investigación del caso Brugal, favoreció con el Plan General de Ordenación Urbanística. La dirigente popular implicó incluso a técnicos municipales para facilitar las cosas al constructor.

A las órdenes de Ortiz
Según una conversación telefónica del 19 de junio de 2009, grabada por la Policía, y reproducida este lunes por El Mundo, Castedo se plegaba a los deseos de Ortiz y llegaba a hacerle un hueco en su agenda cuando el constructor se lo requería.

Castedo le ofrece a  los encargados del plan urbanístico
En otra conversación del 18 de mayo, el empresario le pregunta a Castedo cuándo pueden tener la reunión porque “hay urgencia” y “el tema es gordo, estoy viendo el Plan General y me destroza por todos los lados, es que es increíble... los puñeteros adscritos estos”, dice el empresario. Castedo le responde: “Pues... voy a ver si puedo apañarlo para el miércoles, ¿vale?”.

Jesús Quesada, el redactor del PGOU
Al día siguiente, el constructor vuelve a llamar a la alcaldesa para concretar su cita y ésta, según la conversación, le pone el Ayuntamiento a los pies: “¿Necesitas que esté Jesús Quesada [redactor contratado para elaborar el Plan General de Alicante]. Ortiz no se corta y responde: “Claro, claro”.

José Luis Ortuño, jefe técnico de Urbanismo
“¿Y Ortuño mejor, también, verdad?, insiste la alcaldesa, en referencia a uno de los jefes de los técnicos de Urbanismo del Ayuntamiento de Alicante. “Lo que tú quieras, yo con José Luis…, porque José Luis dice que si tú le das la orden, bien, que si no, no”.

La tensa llamada de Ortiz al redactor del plan
Ortiz llegó a llamar al redactor del plan urbanístico, Jesús Quesada, con quien mantuvo una conversación algo tensa: “He estado hablando con Sonia [Castedo] y me ha dicho que ha hablado contigo, que va a ver cuándo nos vemos, pronto, los tres”.

El técnico municipal titubea, pero Ortiz sigue: “Ha dicho que quería que estuvieses, a mí me da igual”. Quesada finalmente cede, aunque añade que no quiere “que haya malentendidos”. “Aquí no hay malos entendidos. Tú eres amigo y ella también, aquí no hay problema”, puntualiza el constructor.

"Que no nos vean juntos"
Ortiz deja claro en la llamada que no es conveniente que les vean juntos: “No quiero que nos vean en el Ayuntamiento, y ella también, tampoco quiere que nos vean; en tu despacho mejor, así no nos ven”. Y añade: “Si nos ven, mal rollo, que ya me he hecho famoso”.