La chapuza y el caos son de envergadura, de los que provocarían dimisiones en un país serio. Desde luego si lo hiciera un gobierno del PSOE hoy toda la prensa escrita exigiría la destitución del ministro de Sanidad. Hasta la líder del sector talibán del PP, presidenta de Castilla-La Mancha y secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, ha sido incapaz de aplicar la Ley en su Comunidad Autónoma y ha reconocido públicamente que no pueden aplicar hoy el copago farmacéutico en los medicamentos de dispensación hospitalaria para enfermedades muy graves. El Gobierno castellano-manchego está "definiendo" como cobrará el 10% de cada medicamento.

En el BOE, a escondidas y 15 días antes
El Gobierno no informó de que implantaba el copago a los medicamentos de dispensación hospitalaria ni siquiera ya con una escueta nota de prensa. Se publicó hace 15 días en el Boletín Oficial del Estado, el mismo día que la ministra Ana Mato comparecía en el Congreso y ni se molestó en comunicarlo en el Parlamento. Tuvo que ser una asociación ciudadana que se dedica a escudriñar el BOE quien diera la voz de alarma. La medida es "de obligado cumplimiento" en todo el territorio nacional a partir del 1 de octubre, la realidad es que en ninguna Comunidad se ha podido aplicar, ni siquiera en la más entusiasta del copago, Castilla-La Mancha, donde el consejero de Sanidad, José Ignacio Echániz, es también el responsable de sanidad en el PP a nivel nacional.

Hasta Comunidades del PP se rebelan
La medida pilló por sorpresa a casi todos los presidentes autonómicos del PP y por supuesto al resto (Andalucía, Asturias, Euskadi, Navarra, Canarias y Cataluña), sobre todo porque Rajoy y Montoro habían prometido que no iba a haber más recortes. Tal fue el cabreo, no solo por la medida sino porque se enteraron por los medios de comunicación, que el mismo día presidentes autonómicos del PP, como Juan Vicente Herrera de Castilla y León, anunciaron que no la aplicarían. Se han sumado los gobiernos populares de Baleares y Galicia, pero también en Navarra, donde gobierna UPN, formación de derechas que fue franquicia del PP en la comunidad foral. Por supuesto Andalucía, Canarias, Asturias o Euskadi han dicho que están en contra y estudian cómo recurrir la medida para no aplicar el copago a los enfermos de cáncer, hepatitis, artritis y otras enfermedades graves.

Problemas técnicos
Una de las consecuencias de intentar ocultar este copago a la opinión pública publicando la orden en el BOE con tan solo 15 días de antelación, es que las farmacias hospitalarias no están preparadas técnicamente para aplicar el copago. Hay que hacer listados, actualizar programas informáticos y establecer cómo y cuándo se va a cobrar, así que incluso en las Comunidades que sí están a favor de este nuevo copago, como es el caso de Castilla-la Mancha, no han podido hacerlo. Chapuza nacional con marca PP.