El diputado de Izquierda Unida Alberto Garzón ha pedido al PSOE y a Podemos que "se sienten ya a dialogar"  y dejen a un lado "las riñas de partidos" con el objetivo de conseguir un pacto de izquierdas, porque "hay números y posibilidades" para ello.  El candidato de Unidad Popular se ha expresado así en la rueda de prensa tras su encuentro con el Rey, como parte de su ronda de contactos con las fuerzas políticas.

Dejar atrás intrigas palaciegas
Según ha explicado Garzón, ha trasmitido al Rey su disposición a favorecer la formación de un Gobierno progresista, integrado por el PSOE, Podemos, Izquierda Unida-Unidad Popular y otras fuerzas. El diputado izquierdista ha pedido dejar atrás "las intrigas palaciegas de los diferentes partidos" y sentarse a hablar "cara a cara".

No le consta un acercamiento entre el PSOE y Podemos
A preguntas de los periodistas, Garzón ha asegurado que no le "consta que haya un acercamiento entre el PSOE y Podemos" y ha pedido a la dirección socialista que "desoiga llamamientos como los de Felipe González", contrarios a un pacto entre los dos partidos. El diputado de IU ha confirmado que sí ha tenido "contactos con Podemos", en los que le ha manifestado su intención de intermediar entre la segunda y tercera fuerzas políticas.

Inapropiado que el PP o el PSOE rechacen formar gobierno
El joven diputado ha insistido en la fórmula de gobierno de izquierdas, que "evitara al PP", aunque ha criticado, por igual, que las dos principales fuerzas (PP o PSOE) "no acepten el encargo de formar gobierno", por separado. "Es inapropiado, inverosímil y un insulto a la ciudadanía, que ha hablado a través de la Ley Electoral", una ley que ha calificado de "injusta", ha puntualizado Garzón.

El encuentro con el Rey
Garzón ha acudido a la Zarzuela ocho días después de reunirse por vez primera con Felipe VI,a quien se ha referido, durante toda la rueda de prensa, como "el ciudadano Felipe de Borbón" en la Zarzuela. El candidato de Unidad Popular ha llegado al salón de audiencias del palacio con chaqueta oscura y camisa azul, sin corbata, y ha saludado al jefe del Estado con un "Buenas, ¿qué tal?", mientras le estrechaba la mano, antes de posar junto a él para las cámaras y acompañarle a su despacho oficial.