La consejera de Hacienda, Lourdes Goicoechea, y la presidenta navarra, Yolanda Barcina, durante un acto oficial. (Foto: Gobierno de Navarra)



Esperanza Aguirre, adalid contra la corrupción, al menos eso es lo que proclama ella. Cabe recordar lo que dijo hace unos años: “yo destapé la Gürtel”, a pesar de que fue todo lo contrario: su Gobierno adjudicó un sinfín de contratos a la trama. En fin… Pues bien, la expresidenta madrileña no ve que la crisis generada en Navarra vaya de un presunto caso de corrupción ni que se deba investigar. Lo que sucede allí, en su opinión, es que los socialistas están padeciendo esa “irresistible tentación” que ‘suelen tener’ de “aliarse con los nacionalistas radicales”, léase Bildu, para tumbar a Barcina del Gobierno floral y colocarse ellos. Aguirre, que llegó a la Comunidad de Madrid, gracias al tamayazo, cree que otros son también capaces de conseguir el poder a cualquier precio.

El león cree que todos son de su condición
El león piensa que todos son de su condición. Por esa máxima, Aguirre cree que otros políticos son capaces de buscar el poder a cualquier precio, como ella, que llegó al Gobierno de Madrid por medio del tamayazo, gracias a la traición de dos socialistas, Eduardo Tamayo y María Teresa Sáez, los dos parlamentarios elegidos en las listas del PSOE que con su deserción impidieron que el PSOE gobernara.

El PSOE actúa sólo por "intereses partidistas" o " personales"
En su columna habitual en ABC, Aguirre carga contra lo que considera fruto de “irresponsabilidad política” de los socialistas navarros y, en particular, de su líder, Roberto Jiménez, que sólo estaría persiguiendo un “interés de partido” y lo que es más grave, “un interés personal” con el “pretexto” de la corrupción, para sustituir a Yolanda Barcina en la Presidencia de navarra.

El líder de los socialistas navarros 'es causante' de la crisis
Resulta que la crisis generada en Navarra no es porque la exdirectora general de Hacienda ha acusado a la consejera de Hacienda de intentar favorecer a antiguos clientes de una asesoría que tuvo antes de ocupar puestos en el Gobierno navarro. Un escándalo mayúsculo. Según Aguirre, el socialista Roberto Jiménez es quien ha creado la crisis, víctima de su ambición política, al intentar pactar con Bildu. Algo que han negado los socialistas navarros y también la dirección nacional del partido, desde Madrid.

Esa irresistible tentación de los socialistas...
“Resulta inexplicable que un político democrático busque alianzas con los representantes de hacer política más antidemocrática que existe, la del terror para solucionar un caso de presunta corrupción”, escribe Aguirre en su columna de este lunes. Y añade que la actuación del dirigente socialista del PSN “pone sobre la mesa la irresistible tentación de los socialistas de aliarse con los nacionalistas radicales”, en este caso con “la excusa de luchar contra la corrupción”.

San Sebastián habla de "pago aplazado de Zapatero"
En la misma línea, Isabel San Sebastián, también en ABC, que la denuncia de corrupción en Navarra “es un pretexto”, una “excusa burda”. La columnista se pregunta ¿qué pinta el PSOE en esta tragedia? Pero enseguida encuentra ‘la respuesta’: es el “pago aplazado” de lo ella cree que acordó Zapatero con nacionalistas vascos y batasunos en 2006: buscar la integración del País Vasco y Navarra.

"Rubalcaba puede echarse en los brazos de ETA"
“Ansia de poder” en Pamplona y “debilidad” en Ferraz, añade San Sebastián, que aprovecha para advertir a Rubalcaba de que “si permite que los suyos pacten con Bildu para sacar a Barcina se estará echando en los brazos de ETA y será tan culpable como Otegi de lo que ocurra después”. Poco importa las declaraciones de Ferraz en el sentido contrario. Hace días, que la número dos del PSOE, Elena Valenciano, dejó claro que “no vamos a ir con Bildu ni a la vuelta de la esquina”. Pero esto a San Sebastián le da igual.