"Esos viajes protocolarios tienen, como viajes de los poderes del Estado, carácter reservado, por discreción", aseguró. Añadió además que ni son hoteles de lujo, como se dice, ni ha sido un número importante de desplazamientos. "Un viaje cada dos meses", señaló, en estos casi cuatro años que ha estado al frente del Poder Judicial.

Conciencia tranquila
"Tengo la conciencia tranquila, no he cometido ninguna irregularidad ni jurídica, ni moral", dijo a los periodistas.

Niega un gasto desorbitado
Añadió que desempeña su cargo "24 horas al día" y  que siempre ha disociado los gastos públicos de los privados. Sobre las cenas en restaurantes de lujo, se ha negado a responder quién le acompañaba -por el carácter reservado de la información-, y ha insistido en que una cosa es el sitio y otra que se hayan producido gastos desorbitados. "Una cosa es que el restaurante pueda ser más o menos lujoso, y otra los gastos que ha podido producir". En su opinión, los gastos no han sido "muy cuantiosos".

En respuesta a por qué ha tardado tanto en comparecer para dar explicaciones públicas del escándalo, Dívar ha argumentado que "por acuerdo del Consejo" era mejor guardar silencio a la espera de la decisión de la Fiscalía sobre su caso.