Lo ha negado, claro, la propia Carme Chacón al llegar al acto, celebrado de manera improvisada en un hotel madrileño. Y, sin embargo, es lo que los periodistas siguen  preguntando por activa o por pasiva a cada uno de los firmantes, porque parece evidente. Aunque por fin, uno de los asistentes, ha reconocido a ELPLURAL.COM que “esa es la idea… Nadie en ningún momento de la reunión lo ha dicho así, pero es lo que está en el aire”. Vamos, que no se concreta, no se verbaliza, pero es lo que es.

Una treintena de altos cargos del pasado y el presente
La reunión en sí, la primera a la que asistían casi todos los firmantes después de que se conociera el contenido del manifiesto “Mucho PSOE por hacer”, tenía mucho de acto formal de puesta en escena. Presentes, alrededor de una treintena de altos cargos del presente y el pasado del socialismo español, incluidos ministros salientes, exministros, alcaldes, diputados nacionales y autonómicos... Alineados en una mesa alargada cubierta por un tapete verde, el en ese momento aún ministro saliente Caamaño ocupaba el lugar central en un lado; en el otro, quienes estaban en el lugar preeminente eran Narbona y... Chacón.

La reunión, que ha durado unas tres horas, se suspendió momentáneamente hacia su mitad para dar ocasión a que dos ‘portavoces’, Narbona y Martínez, en una comparecencia de organización caótica y manifiestamente mejorable, informaran de lo que estaba sucediendo y de lo que iba a suceder. Y así se fue conociendo que la idea de los firmantes es provocar un debate sereno sobre lo que debe ser el PSOE; que ésta reunión tendrá continuidad en todas las provincias, “porque la idea es escuchar a los militantes en cada agrupación”; que lo que se quiere es “una reflexión y una autocrítica serias cara al futuro”; que se desea también un “cambio en profundidad de la forma de actuar del PSOE, lo que significa cambios en la forma de elegir los líderes y de rendir cuentas”; que el manifiesto “está abierto a todos” y ha nacido de los encuentros y los foros en los que iban coincidiendo los firmantes y otros militantes del partido... y también, por fin, que “es fundamental que quede claro que éste no es un debate sobre quién lo lidere, sino que es un debate sobre el para qué y el por qué de un proyecto político”.



La idea no es promover adhesiones al documento
Ante la insistencia de los periodistas en preguntar sobre las razones, entonces, de que algunos dirigentes socialistas –nadie del entorno de Alfredo Pérez Rubalcaba está entre los firmantes- hayan hablado de no desear firmar el manifiesto –Elena Valenciano se ha expresado en este sentido-, Carlos Martínez ha declarado que el objetivo “no es promover que la gente se adhiera y firme el documento”, sino promover el debate del partido.

Por su parte, Cristina Narbona, que fue la coordinadora del grupo que preparó el programa político que llevó el PSOE en la campaña de las generales, con Rubalcaba como candidato, ha declarado que “hablo continuamente con él”, pero no ha desvelado si ha hablado de esto con el actual jefe del grupo parlamentario socialista ni qué opinión tiene del manifiesto que ella, entre otros impulsa. Eso sí, ha advertido que “el candidato que defienda el contenido del manifiesto y las conclusiones de este grupo de trabajo será el nuestro”. Recordar que Carme Chacón está entre los impulsores del manifiesto, sería volver otra vez al principio de esta crónica.