El número dos de Pablo Casado por Madrid, Adolfo Suárez Illana, ha agitado el tablero político con unas polémicas declaraciones sobre las mujeres embarazadas: “Las mujeres tienen que decidir si quieren ser madres de un niño vivo o un niño muerto”.

Pero no se ha quedado ahí. Ha ido un paso más allá y ha llegado a decir que “lo que no es un embrión es un tumor”. Y añade: “Si uno no toca ese embrión, acaba siendo un paisano con barba como usted o una señora tan maravillosa como la que tenemos enfrente”.

Unas declaraciones que han causado un especial estupor en gran parte de los sectores de la política. Irene Montero ha sido la primera en reaccionar, calificando de “salvaje” a Adolfo Suárez Illana. “Lo que ocurre en realidad es que son las mujeres las que ponen en riesgo su vida y no pueden ni decidir si se quieren vivas o muertas, cuando el aborto es ilegal”, puntualiza.

“¿Pero qué le hemos hecho las mujeres a la derecha?”, se cuestiona Adriana Lastra en Twitter. Apela a la garantía de “nuestros derechos” y pide acabar con “tanto machismo y tanta mentira”.

En la misma línea se movía también Clara Serra, aunque se mostraba algo más dura. “Viendo esto que dice Suárez Illana está claro que el verdadero riesgo que corremos las mujeres es tener un hijo imbécil”, escribía en su perfil oficial de Twitter.

Pero también desde Ciudadanos han cargado contra Suárez Illana. Ha sido el diputado Toni Roldán, que ha asegurado que “comparar con neandertales a las mujeres que deciden libremente abortar con las garantías que ofrece nuestra Ley es lo más neandertal que he escuchado hasta ahora en campaña”. “Esto es lo que dice el fichaje estrella del PP para las elecciones”, añadía Roldán.