En su primer discurso de Navidad como rey de España, Felipe VI ha rebajado la euforia del Gobierno de Mariano Rajoy respecto a la economía. Si bien es cierto que el monarca ha calificado como un hecho “muy positivo” que las principales magnitudes macroeconómicas estén mejorando, en su opinión en evidente que “la situación económica continúa siendo un motivo de grave preocupación para todos”.

El paro
“Los índices de desempleo son todavía inaceptables y frustran las expectativas de nuestros jóvenes y de muchos más hombres y mujeres que llevan tiempo en el paro. Es cierto que nuestras empresas son punteras en muchos sectores en todo el mundo; pero también lo es que nuestra economía no ha sido capaz, todavía, de resolver de manera definitiva este desequilibrio fundamental”, ha afirmado Felipe VI en su primer discurso de Navidad como Rey de España.

Sacrificio y esfuerzo
De hecho, el monarca ha pedido que “la lucha contra el paro” continúe siendo “nuestra gran prioridad”. A su entender, “el sacrificio y el esfuerzo de los ciudadanos durante toda la crisis económica exige que los agentes políticos, económicos y sociales trabajen unidos permanentemente en esta dirección, anteponiendo sólo el interés de la ciudadanía”.

Defensa del Estado de Bienestar
Además, ha lanzado un mensaje revelador: “La economía debe estar siempre al servicio de las personas”.  Y es que para Felipe VI, las instituciones tienen la obligación de “proteger especialmente a las personas más desfavorecidas y vulnerables”. Para ello, “debemos seguir garantizando nuestro Estado de Bienestar, que ha sido durante estos años de crisis el soporte de nuestra cohesión social, junto a las familias y a las asociaciones y movimientos solidarios. Algo de lo que debemos realmente sentirnos orgullosos”.