Artur Mas ya no tiene excusas. Ya no puede decir que los socialistas catalanes le cierran la puerta de la negociación lo que le obliga a pactar con el Partido Popular. Hoy, en una reunión que ha durado más de hora y media, el recién elegido líder del PSC, Pere Navarro, le ha ofrecido la colaboración de los socialistas catalanes al gobierno de CiU para sacar a Cataluña de la crisis.

Colaboración estable
Pere Navarro ha empezado su actividad política al frente del PSC pisando fuerte y se ha puesto manos a la obra. Ha ofrecido la colaboración del PSC a un gobierno que cada día pisa más charcos –el último ha sido retener a los funcionarios el IRPF de la paga extra que no habían cobrado- marcando sus líneas rojas. Colaboración no significa mercadeo, como apuntan fuentes socialistas, desmarcándose de las negociaciones que el PP mantiene con CiU y que se limitan a incluir alguna petición concreta de los populares pero sin tocar el fondo del planteamiento del Gobierno. Tampoco, colaboración significa, ni por asomo dicen las mismas fuentes, que el PSC firme un contrato de adhesión a las políticas de CiU, que cuentan con un rechazo del 49,4% de los ciudadanos según la última encuentra del Centro de Estudios de Opinión.

Superar la crisis
Pere Navarro hoy ha planteado a Mas un acuerdo que centre las políticas que deben ayudar a superar la actual situación de regresión económica. El primer punto, la fiscalidad, porque el PSC no cree que la única salida de la crisis sean recortes y más recortes, sino un planteamiento que favorezca el aumento de los ingresos inducidos por el aumento de la actividad económica. En esta línea argumental, Navarro ha planteado trabajar en la definición del modelo de estado de bienestar, cohesión territorial y cohesión social.

Nuevo modelo
En definitiva, los socialistas están dispuestos a echar una mano pero no a cambio de pequeñas concesiones sino a cambio de definir un modelo de futuro que como apuntan fuentes socialistas no pasa por recortar los derechos de los funcionarios ni por desmantelar el estado de bienestar conseguido en los últimos años. En este sentido, los socialistas consideran fundamental un acuerdo sobre fiscalidad que permita incentivar la economía, aumentar los ingresos y favorecer la inversión pública como motor económico. O sea, la cruz de la moneda de la política que está llevando adelante la Generalitat.

Geometría variable
La reunión ha transcurrido en un clima cordial y Mas ha aceptado crear un grupo de trabajo, aunque su portavoz, Francesc Homs, ha salido de inmediato a recordar que CiU se encuentra cómoda con su política de geometría variable, o sea la justificación permanente de pactos con el PP y algún caramelo –como la Ley de Consultas- para mantener contenta, y a veces sumisa, a la nueva dirección de Esquerra Republicana.

Largo recorrido
El propio Primer Secretario del PSC, Pere Navarro, ha manifestado a ELPLURAL.COM que el acuerdo propuesto tiene la voluntad de ser de largo recorrido y que no es un cheque en blanco al gobierno. Asimismo, Navarro ha afirmado que “no cierra las puertas a la negociación del presupuesto de la Generalitat para el año 2012, aunque en ningún caso se producirá un voto positivo, y la abstención dependerá de los cambios sustanciales que el gobierno introduzca en el proyecto presupuestario”. Otras fuentes socialistas son mucho más contundentes al afirmar que el “PSC nunca será cómplice de los recortes ni del desmantelamiento del estado del bienestar”.

Alto precio
Ahora, el grupo de trabajo que hoy se ha acordado debe empezar a trabajar y debe hacerlo de forma inmediata. La reunión de hoy deja en evidencia al Govern al que se le han acabado las excusas para justificar sus pactos con el PP. Pactos cada vez más complicados, porque los populares de Sánchez Camacho están dispuestos a cobrarse caro su apoyo y porque muchos dirigentes de CiU temen que tanto acercamiento al PP les pueda pasar factura. Sin embargo, Mas hace de la necesidad virtud porque el PP es necesario no sólo para mantener la estabilidad de un gobierno que no está a la altura sino que también de su apoyo depende el ayuntamiento y la Diputación de Barcelona. Con este escenario, no es extraño que algún dirigente socialista diga que “Mas está apretado” por la situación y así se ha visualizado en la reunión que hoy ha mantenido con Navarro.