Hasta para pagar a los figurantes de un spot electoral el Partido Popular de Valencia recurrió a su caja de dinero B, más conocida en la sede como Barcelona (en contraposición a la caja A, llamada Alicante). Al menos así lo afirman los informes de Hacienda que se han hecho públicos estos días. Fue durante una campaña electoral de Camps y los actores cobraron entre 90 euros, los que no tenían frase, y 300 euros de dinero negro los que sí hablaban.

Sin embargo, desde el PP valenciano siguen enrocándose y el presidente Alberto Fabra niega que su partido “tenga una contabilidad B”. Y además lo hace con el peregrino argumento de que “las cuentas están auditadas”, como si, de haber cuentas opacas, las fueran a poner a disposición de los auditores del Tribunal de Cuentas.

300 euros en negro
El vídeo, que todavía puede verse hoy día, muestra a un Francisco Camps intentando convencer –por cierto, con éxito- a los valencianos para que vuelvan a votarle. En medio, aparecen supuestos ciudadanos elogiando su gestión y otros como estatuas. Los primeros, según Hacienda, cobraron hasta 300 euros en dinero negro. Los figurantes, en torno a 90 euros.

Dopaje electoral
Al dopaje electoral del PP valenciano hay que añadir 462 vallas publicitarias contratadas a la trama Gürtel y que no fueron declaradas. En total, el PP gastó 3 millones de euros por la campaña, de los que sólo habría declarado 175.000 euros. En los informes de Hacienda también aparecen actos de Carlos Fabra, Sonia Castedo o el alcalde de Gandía, Arturo Torró, y tres mítines en los que participó Mariano Rajoy.