El PP local basa su decisión en que uno de los nombres, el de la plaza Ramón Serrano Súñer, no fue puesto durante la dictadura, sino en la etapa del Gobierno municipal del popular José Luis Gimeno. El exalcalde, que asistió en 2003 a las exequias de quien fuera ministro de Franco, ha presionado para que sus compañeros de partido dieran marcha atrás, según el diario Levante.

Cuatro nombres franquistas
El lunes, el PP consensuó con el PSPV, Bloc y EU la iniciativa de estos para se sustituyeran los nombres de cuatro calles que nombran a franquistas (Santos Vivanco, Martín Alonso, Blasco Vichares y Serrano Súñer), para de esta manera cumplir con la Ley de Memoria Histórica. A pesar de que el desacuerdo de los populares se circunscribía al exministro de Franco, también rechazaron la retirada de los otros tres nombres.

La oposición había cedido a las exigencias del PP
Era la primera vez que el PP daba su visto bueno a una iniciativa de estas características, después de que los grupos de izquierda aceptaran sus exigencias para conseguir su voto a favor, entre ellas la exclusión del texto de los cargos de los dirigentes franquistas.

Lazos que niegan valores democráticos
El portavoz adjunto de los socialistas, Pep Grau, afirmó que “mientras el PP no corte los lazos que le atan a ese pasado tenebroso , su compromiso pleno con la democracia estará bajo sospecha” e instó a los conservadores a acatar la Ley de la Memoria Histórica, “porque, de lo contrario, está respaldando un periodo histórico en el que centenares de miles de españoles fueron exterminados por la única razón de defender unas ideas”.

Inmoral e ilegal
Por su parte, el portavoz del Bloc Nacionalista en Castellón, Enric Nomdedéu, consideró que “poner un nombre de un filonazi a una plaza de la ciudad es como mínimo inmoral, y no quitarlo es ahora ilegal”, mientras la concejala de Esquerra Unida, Carmen Carreras, lamentó que el PP rompa el acuerdo de la junta de portavoces y acusó al ejecutivo local de “no querer cumplir la Ley de Memoria Histórica”.