“El Gobierno del PP ha instalado el pánico entre los periodistas al poder”, ha declarado la escritora y periodista Ángela Valvell. “Trabajé  con más libertad en la España de Zapatero que en la España de Rajoy. No conozco a nadie que haya sido más libre con Rajoy”, sostiene  esta colega, orientada políticamente hacia la derecha.

 Fui desterrada
“Me echaron de todos los sitios, de Cuatro por ejemplo, me echaron en un mes de todas mis colaboraciones”, subraya. Y añade: “No me gusta hablar de que fui desterrada, además tampoco soy tan importante, lo que ocurrió es que cerraron filas como pasa en el juego de las sillas, y los que no pillamos silla, pues nos quedamos fuera”.

Esther Palomera
No es ella la única víctima del moderado Rajoy. Cayó también Esther Palomera, en una operación de limpieza periodística con sede en Genova 13 y Moncloa, y ante la avalancha del caso Gürtel y del caso Bárcenas. Fue entonces cuando el presidente popular se cargó a Pedro J. Ramírez, su enemigo del alma.

Convendría, por cierto, enumerar las listas negras de vetos y prohibiciones desde que la derecha aterrizó en el poder con mayoría absoluta y con Mariano Rajoy en la Presidencia del Gobierno.

No olvidemos, sobre todo, la putada que el Partido Popular hizo cuanto pudo, y con el visto bueno del cardenal Rouco Varela y de Esperanza Aguirre, para fusilar al director de ABC, José Antonio Zarzalejos. Su pecado no fue otro que ejercer, con evidente centrismo y equidistancia, la dirección del citado periódico. El modelo La Vanguardia no funcionó significadamente en Madrid.

Desde la Transición hasta ahora
Pero el problema de fondo es otro. Y sucede, desde la Transición hasta la actualidad. Siempre que ha gobernado la derecha, el recorte de la libertad de expresión y de información se prodiga muy a menudo. Algunos estamos así, en fuera de juego, vetados y amordazados en radios y televisiones, públicas y privadas.

Los que fuimos jóvenes periodistas progresistas, con el dictador en el Palacio de El Pardo,   lo pasamos canutas. Era un grave peligro intentar un periodismo decente.

Y el PP, naturalmente, ha heredado del Caudillo  y de sus ministros ultramontanos, la persecución del periodismo libre. Y eso, queridos lectores de ELPLURAL.COM, no es una opinión o una cábala. Es la verdad. Nosotros hace casi diez años que pusimos este diario de carácter progresista en marcha. No había entonces, en los digitales, apenas muy poca prensa de izquierdas.

¡No nos moverán!
Y había muchísima, en cambio, de la derecha. Ahora seguimos, a pesar de los pesares, avanzando con velocidad cada día.  Y nos acercamos ya a las doscientas mil visitas diarias. Aquí estamos y, desde luego, ¡no nos moverán!

Enric Sopena es director de ELPLURAL.COM