Mariano Rajoy ya no es el presidente del Gobierno. 180 “sí”, 169 “no” y 1 abstención han convertido a Pedro Sánchez en el séptimo presidente de la Democracia tras conseguir ganar la primera moción de censura de todas las presentadas.

Las caras de los populares lo decían todo. Estaban hundidos. Ni si quiera han querido pararse a su entrada en el Congreso a hablar con los periodistas porque "hoy no era el día".

Mariano Rajoy llegaba tarde a la segunda sesión de su moción de censura y tomaba la palabra sólo para despedirse. “Ha sido un honor, no lo hay mayor, haber sido presidente de España”, y ha sentenciado: “Le deseo lo mejor por el bien de España”.

La moción ha prosperado y los diputados del PP se han echado la pena a la espalda para despedir a Rajoy por todo lo alto. En la bancada, por los pasillos y en el patio del Congreso, se han agolpado populares para hacerle un paseíllo de aplausos.

Incluso algunos han acabado gritando “¡viva España!” para decir adiós a Rajoy mientras otros han optado un giño diciendo: "presidente, presidente". Acto seguido, se ha subido a su todavía coche oficial entre apretones de mano, abrazos y lágrimas en muchos de los ojos de los allí presentes.

Cuando el vehículo se dirigía ya hacia la Carrera de San Jerónimo con Rajoy en su interior, se ha podido escuchar de nuevo algún "viva España", secundado por la mayoría de los compañeros del líder del PP.