El único candidato progresista, exvocal del Poder Judicial a propuesta del PSOE y miembro de Jueces para la Democracia, Martínez Lázaro, fue descartado por la comisión de calificación. Su apoyo público a Baltasar Garzón durante los tres procesos abiertos contra él en el Supremo ha podido ser determinante en esta decisión, según fuentes del Consejo, citadas por El País.

Grande-Marlaska se perfila como el favorito
Entre los tres candidatos preseleccionados, el que cuenta con más posibilidades de ganar el puesto es el magistrado Grande-Marlaska, titular del juzgado Central de Instrucción 3, que sustituiría en la presidencia de la Sala Penal de la Audiencia a Gómez-Bermúdez, que se presenta a la reelección.

Bermúdez, sin el apoyo de los conservadores ni los afines a Robles
Gómez-Bermúdez, vilipendiado por el PP y sus medios afines por su sentencia del 11-M en la que descartó las teorías conspiranoias alrededor de la autoría de ETA en el atentado de Atocha, no tiene el apoyo de los vocales conservadorea, pero tampoco del sector cercano a Margarita Robles, vocal del Consejo General del Poder Judicial a propuesta del PSOE. El nombramiento del nuevo presidente de la Sala Penal de la Audiencia exige el voto de 11 de los 21 vocales del pleno.

De elegido a enemigo
En 2006, Gómez-Bermúdez fue elegido presidente con los únicos votos de los conservadores en el Consejo, vocales a propuesta del PP. Sin embargo, la sentencia del 11-M le enfrentó a ese sector. El juez también tuvo que decidir sobre el caso Faisán, el supuesto chivatazo a ETA, que el PP usó como punta de lanza contra el Gobierno socialista en la pasada legislatura, y que volvió a encarar a Bermúdez con los poderes judicial y mediático más conservadores.

La decisión final coincidirá con la expulsión de Garzón
El Consejo, que preside Carlos Dívar (foto de portada), tomará su decisión final, previsiblemente, en el pleno convocado para el 23 de febrero, el mismo en el que se consumará la expulsión de Garzón.