Que María Dolores Cospedal ofrece Castilla-La Mancha como laboratorio neoliberal para que el Partido Popular experimente el alcance de los recortes que luego puede o no implementar en el resto de España, eso, a estas alturas, lo saben los ciudadanos de cualquier rincón castellano-manchego. Pero una cosa es ser “conejillo de indias” de los hachazos neocon, y otra muy diferente utilizar el patrimonio histórico artístico de la Comunidad como si se tratara de su “chiringuito” particular, o de su cortijo personal, para ofrecer una “fiestuqui” a sus compañeros del PP. Y eso es lo que ocurrió el pasado 3 de octubre en Guadalajara, ciudad en la que la derecha española celebró una nueva reunión interparlamentaria con la presencia de Mariano Rajoy, Sáenz de Santamaría, barones territoriales, ministros y destacados miembros del “politburó genovés”, y donde la secretaria general, en su condición de presidenta de la región, puso a disposición de los suyos un inmueble declarado Bien de Interés Cultural.

Un palacio del siglo XV para disfrute de los colegas...
El caso es que varios centenares de participantes en esta reunión interparlamentaria asistieron a una fiesta, “tan agustito”, organizada por la secretaria general del PP para agasajar a sus colegas e intentar así recuperar el crédito perdido, que sólo Mariano Rajoy parece mantenerle. La “fiestuqui” en cuestión se celebró en el Patio de los Leones del Palacio del Infantado de la capital alcarreña, un edificio del siglo XV catalogado como Bien de Interés Cultural, cuya construcción recoge las mejores expresiones del arte gótico isabelino, muy propio para el boato y postureo de la “corte de Cospedal”.

Concejales del PP de Guadalajara llegando a la Interparlamentaria del PP.



...Y que el resto tiene que pagar 3 euros por visitarlo....
Edificio icono de la ciudad de Guadalajara de visita ineludible para los turistas que se acercan hasta la capital alcarreña, cuyo sector turístico y hostelero protestó enérgicamente por la decisión de la presidenta de Castilla-La Mancha, María Dolores Cospedal, de cobrar a partir del pasado mes de julio 3 euros a todos los ciudadanos que quisieran pasear por el Patio de los Leones, cuando hasta ese momento era gratis para los guadalajareños y para cualquier visitante. Por eso cabe preguntarse si los invitados a la “fiestuqui” de Cospedal pagaron o no esta cantidad.

...Eso sí, antes de las 20:30 horas...
No sólo eso, los invitados al “chiringuito” particular de la secretaria general vulneraron descaradamente las normativas aprobada por la propia Cospedal el pasado mes de julio, que fijó nuevos conceptos, usos y disfrutes del Palacio mandado a construir por Íñigo López de Mendoza y Luna, segundo duque del Infantado, a finales del siglo XV. Entre otras caprichosas normas, el Gobierno de la neocon fijó como hora límite las 20:30 para llevar a cabo actos culturales y otros eventos. Disponibilidad recogida en la propia página web de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha que se puede comprobar aquí. Los colegas de Cospedal permanecieron en el edificio más allá de las 22:00 horas.



... Y por la puerta grande y con Summa Varietalis
Si a todo esto le añadimos que Cospedal ordenó abrir la puerta principal, cerrada a cal y canto desde julio por expreso capricho y deseo personal de la presidenta de Castilla-La Mancha, obligando a los visitantes a acceder al inmueble por un lateral, entonces, nos encontramos ante un acto despótico más propio de otras épocas que de los momentos que vivimos. Tanto es así, que los camareros de un conocido hotel de Guadalajara, encargado de ofrecer el cátering, tuvieron que rebuscar por toda la ciudad para que la secretaria general del PP bebiera Summa Varietalis, una marca de vino de Bodegas Marqués de Griñón.

El PSOE pide explicaciones e información
Ante tamaño despropósito, no es de extrañar que el PSOE haya pedido explicaciones al Gobierno de Cospedal y una serie de documentos e informaciones, entre los que destaca el certificado del registro de entrada de la solicitud de uso del Palacio del Infantado para estos fines, certificado del registro de salida de la respuesta de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha autorizando su uso, informe técnico con los motivos que avalaron y justificaron la autorización de la excepción a los usos reglamentados del Palacio del Infantado, certificado del movimiento de caja en el que se hizo efectivo el ingreso por el uso del inmueble e informe del personal competente sobre el aforo registrado durante la celebración del evento y si la asistencia estaba dentro de los límites establecidos por la norma para una celebración de estas características.