El consejero de Presidencia, Salvador Victoria, junto al presidente madrileño, Ignacio González. EFE El consejero de Presidencia, Salvador Victoria, junto al presidente madrileño, Ignacio González. EFE



Tiene fama de faltón entre sus adversarios políticos y de déspota en su círculo laboral más próximo, por eso habrá algunos a los que no sorprendan las palabras que Salvador Victoria, el número dos de Ignacio González en la Comunidad de Madrid, le ha dedicado a los miles de ciudadanos que han salido a la calle este sábado a protestar contra la privatización de la sanidad, los recortes en educación y otros llevados a cabo por el Gobierno, y también para protestar contra la corrupción de los políticos. El consejero de Presidencia y Justicia y portavoz del Gobierno madrileño ha comparado a los manifestantes con los golpistas del 23-F y les ha tildado de “enemigos de la democracia”.

Como hace 32 años
“Necesitamos democracia, no que hoy, como hace 32 años, los enemigos de las libertades tomen el Congreso y las calles”, ha escrito el número dos de la Comunidad de Madrid en su cuenta de Twitter. ¿Se refiere a los miles de españoles que han salido hoy a la calle haciendo uso de su derecho constitucional de protestar contra el Gobierno? ¿Se refiere a los médicos, los profesores, mineros, ciudadanos en general que han dejado la comodidad y el calor de sus casas para manifestar su preocupación por el rumbo del país, del recorte de derechos, como el de la sanidad y la educación pública y de calidad, que deberían ser sagrados?



Los ciudadanos no están legitimados para protestar en las calles
“La desconfianza justificada en los políticos no legítima a tomar las calles para contrariar un sistema q garantiza las libertades de todos”. Fueron cuatro los tuit como éste que lanzó Salvador Victoria en la red social, antes de que empezaran las manifestaciones que hoy han coincidido en la capital y en decenas de ciudades españolas. Tal vez el número dos de González no esperaba una marcha masiva y ahora ha caído en su propia trampa: sabe que ya no es posible hacer desaparecer sus comentarios y que de nada le valdría borrarlos porque Twitter es un eco imposible de parar.

Un tsunami contra las libertades
“La marea antisistema y antidemocrática de esta tarde, es un tsunami contra las libertades y la democracia parlamentaria. No nos engañan”, fue otro de los comentarios que Salvador Victoria escribió. Y también este: “Prefiero una democracia imperfecta q someterme al régimen que defienden algunos grupos que quieren tomar las calles y deslegitimar las urnas”.

Victoria matiza sus mensajes seis horas después
Pasadas seis horas de esos tuit, después que cuatro multitudinarias columnas de personas confluyeron en la céntrica plaza de Neptuno en Madrid, coincidiendo con exitosas manifestantes en toda España, el consejero de Presidencia de la Comunidad de Madrid quiso arreglarlo y matizó en su cuenta de Twitter: “Aclaro. Contrarios a nuestras libertades son los grupos antisistema y radicales que se ocultan tras los manifestantes de buena fe (…) Siempre defenderé el derecho de manifestación y la libertad de expresión de todos. También el mío (…) Y siempre defenderé que la democracia se ejerce en las urnas y por los procedimientos democráticos. Los antisistema opinan lo contrario”. Pero ya es demasiado tarde, señor Victoria. Ya era hora de que fuera mostrándose a los ciudadanos tal cual es.