"Reto a España a ir al Tribunal Internacional de la Mar y ahí demostraremos quién tiene razón. Pero España nunca no quiere ir, ¿será que no está tan segura de su posición?", ha manifestado Picardo en una entrevista concedida a Telecinco.

Buscar soluciones
El ministro principal de Gibraltar dejó constancia de su “respeto" al ministro de Asuntos Exteriores español ministro pero también dejó claro su opinión de que "la realidad" es que las aguas próximas al Peñón son gibraltareñas y que lo que hay que hacer es "buscar soluciones" para el conflicto con los pescadores españoles.

Dar palos a su propia gente
Picardo se preguntó si el Gobierno español “quiere dar palos a su propia gente”, y a continuación advirtió de que el "chantaje" que está haciendo el Gobierno español con los pescadores "no va a funcionar" e instó a “seguir llevándonos bien, trabajando juntos, no condenados a entendernos, sino buscar soluciones. Estas aguas son de Gibraltar y siempre lo han sido desde 1713", subrayó.

Lo que prohíbe Gibraltar
El ministro principal ha aclarado que lo que prohíbe Gibraltar a los pescadores españoles no es faenar en esas aguas, sino utilizar ciertas artes de pesca que están prohibidas en una ley de 1991. Según ha indicado, el acuerdo posterior de 1999 que permitía faenar allí "incumple la ley" y por eso lo ha roto unilateralmente. Al respecto, ha señalado que el conflicto pesquero es una cuestión que se debe "discutir con sosiego para buscar soluciones" y que en ello no debe intervenir ni la Royal Navy ni la Guardia Civil.

El foro tripartito que impulsó Zapatero
Picardo afirmó que es "una gran pena" que el Gobierno de Mariano Rajoy haya abandonado el foro tripartito que impulsó el Gobierno socialista de Zapatero, y aseguró que Gibraltar sigue "apostando" por ese foro de diálogo.

La prohibición a la Reina, propia del siglo XIII
El representante gibraltareño ha criticado la prohibición por parte del Gobierno de la asistencia de la Reina a la coronación de Isabel II, porque, en su opinión, “es una cosa que un político no debe permitir” y se trata de una "reacción del siglo XIII en el siglo XXI”, ha puntualizado.

Tras aclarar que sus críticas no van dirigidas a la Casa del Rey, sino contra el Gobierno de Mariano Rajoy por tomar esta decisión, Picardo ha señalado que no cree que "se le deba prohibir a nadie nada que quiera hacer".