El líder del PSM, Tomás Gómez / EFE El líder del PSM, Tomás Gómez / EFE



La recusación de los socialistas al juez  Martínez Tristán ha sido desestimada. La Sala Especial de Recusaciones del Tribunal Superior de Justicia de Madrid ha considerado por mayoría –hay un voto discrepante- “que no se cumplen ninguno de los requisitos para sospechar de la parcialidad del recusado, pues las premisas en las que se sostienen los indicios que se traen a colación, pivotan sobre hechos de los que no se deduce que el recusado tenga algún interés directo o indirecto”, según refiere el auto.

La Sala debía votar y fallar el incidente de recusación planteado por el Partido Socialista de Madrid (PSM) contra el presidente de la Sala de lo Contencioso Administrativo del TSJM y recién nombrado vocal del Consejo General del Poder Judicial, Gerardo Martínez Tristán.

La Sala de Tristán debía ver la privatización
El magistrado Jiménez Tristán decretó el pasado 16 de octubre la agrupación de recursos planteados sobre la externalización de los hospitales que estaban siendo cursados en varias secciones, para evitar dictámenes que pudieran ser “contradictorios”. Los analizaría pues una sala formada con los magistrados dependientes de él mismo según denunció el PSM: la Sala de lo Contencioso Administrativo del TSJM.

Casado con una popular
El secretario general del PSM Tomás Gómez denunció el intento del PP de “usar su influencia” y a un juez “implicado con el Partido Popular” para intentar levantar la suspensión contra la privatización de la sanidad madrileña. En la recusación el PSM alegaba que Martínez Tristán tiene vínculos estrechos con el PP, por estar casado con Marta García de la Calzada, consejera de Fomento en el Gobierno castellano-manchego de María Dolores de Cospedal  además de su nombramiento como vocal del CGPJ a instancias del PP.

Pero no significa que sea persona interesada
Sobre “(…)el hecho de que esté casado con una Abogada del Estado, Consejera del Partido Popular del Gobierno de Castilla La Mancha, no convierte al recusado, ya directamente, en persona interesada en la resolución del procedimiento…”, explica el auto que desestima la recusación.

No compromete una mera relación de matrimonio
Esto es así según este dictamen “porque la apariencia de imparcialidad, que desde luego es esencial en nuestro ordenamiento jurídico, sólo podría verse comprometida por actos propios realizados por el Magistrado y no por una mera relación de matrimonio con una persona que no es parte en este procedimiento ni en ninguno de los que conoce el Presidente de la Sala y que desarrolla su profesión en el territorio de otra comunidad autónoma”.

Y lo del CGPJ tampoco destruye la imparcialidad
Y en lo que se refiere a su nombramiento como vocal del Consejo General del Poder Judicial, la Sala explica que: “…el escrito (de la recusación) conjetura la parcialidad del recusado basándose en su designación por mayoría parlamentaria como Vocal del Consejo y en la obvia relación profesional de su esposa con el partido que gobierna, pero ello no nos parece bastante para destruir la presunción de imparcialidad que asiste al recusado en su condición de Magistrado…”

No se  ve  comportamiento especifico hostil
“Finalmente, porque esa amistad íntima o enemistad manifiesta (sin identificación clara del destinatario de esa hostilidad que se desliza en el escrito) no se demuestran a través de la constatación de datos exteriorizados a través de algún comportamiento específico, pues el único que se prueba es un Acuerdo convocando a un Pleno de la Sala, que, como hemos reiterado, forma parte de las decisiones que puede adoptar como Presidente”, añade el auto.

Presunciones y cábalas
Concluye: “Tratándose, en definitiva, de un recelo sustentado en presunciones y cábalas, no es conducente para fundar la recusación, y ésta, en sintonía con el informe emitido por el Ministerio Fiscal cuya postura la mayoría de esta Sala comparte, debe desestimarse.”

Voto discrepante: “existen indicios”
Frente a esta decisión mayoritaria de la Sala, se presentó un voto discrepante, el del magistrado Juan Miguel Torres,  presidente de la sala de lo Social del TSJM quien considera que “ existen indicios serios y fundados objetivamente -no puede pedirse otra cosa en casos así- de la existencia de un interés indirecto del Magistrado recusado en la forma de enfrentarse a los numerosos litigios sobre la cuestión para cuyo conocimiento y enjuiciamiento ha sido llamada la Sala de lo Contencioso-Administrativo de este Tribunal en Pleno…”

Las “sospechas”
Antes de llegar a esta conclusión final, el magistrado argumentaba la existencia “de otras circunstancias concurrentes que si no desde una perspectiva subjetiva, sí pueden contribuir a reputar fundada, al menos, de forma objetiva las sospechas que exteriorizan y expresan los recusantes.”

La esposa en la Comunidad de Madrid
“ Me refiero a que la esposa del Magistrado recusado no sólo ocupe un cargo relevante por designación de un determinado Partido Político -da igual el que fuere- aunque sea en otra Comunidad Autónoma próxima, sino que también lo hizo en esta misma Administración, bien que desempeñando entonces cargo de menor relieve, hasta la extinción del Tribunal de Defensa de la Competencia de la Comunidad de Madrid merced a la Ley de su Asamblea 6/2.011, de 28 de diciembre, de Medidas Fiscales y Administrativas.”

Un modelo de gestión de la sanidad diferente
Añade además:  “Tampoco es desdeñable el hecho notorio de que el Partido Político que gobierna en ambas Comunidades Autónomas haya preconizado en reiteradas ocasiones un modelo de gestión del servicio público de la Sanidad diferente del que, cuando menos, ha venido rigiendo hasta la fecha con carácter general.”

Decidirá la Sala de Martínez Tristán
Entre tanto, la gestión a través de empresas de seis hospitales públicos de la Comunidad de Madrid debería haber entrado en vigor en septiembre, pero el traspaso de la gestión fue suspendido de forma cautelar primero por un tribunal ordinario y a continuación por el propio TSJM. Ahora decidirá finalmente la Sala que preside Martínez Tristán.

Tomás Gómez advierte del “acuerdo” por el que el juez entró en el CGPJ
Ante este revés, el portavoz del PSM en la Asamblea de Madrid, Tomás Gómez, ha insistido en que habrá una respuesta social y política “contundente” si Martínez Tristán da “luz verde” a la privatización de la gestión hospitalaria. Gómez ha indicado que el PSM recusó al juez no por su relación de matrimonio con una consejera del PP, sino porque era conocedor de un “acuerdo” con el Gobierno de la Comunidad de Madrid para que entrase en el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) a cambio de “desbloquear” el proceso judicial “contra la privatización”. El portavoz del PP, Iñigo Henríquez de Luna, ha considerado “alucinante” que el portavoz del PSM asegure que no recusó a Martínez Tristán por su relación matrimonial y ha remarcado que, cuando Gómez renunció a su acta como senador, “muchos socialistas” aseguraron que su decisión no tiene nada que ver con la sanidad, acusando al líder de los socialistas madrileños de “no respeta absolutamente nada, ni siquiera la Justicia”.